Cómo eliminar el mal olor de perro en casa con purificadores de aire

Los purificadores de aire nos pueden ser de gran ayuda para acabar con ese olor tan característico que suelen tener los hogares donde hay mascotas, concretamente los perros

Aunque el olor que desprenden nuestras mascotas, y muy especialmente los perros, no es muy pronunciado para quienes viven en la casa, en realidad se produce un efecto de acomodamiento, por lo que la costumbre impide darnos cuenta de lo desagradable que puede llegar a ser convivir con ellos.

Sea como fuese, puesto que los olores en parte dependen de la buena ventilación de la casa y de la higiene doméstica, contar con un purificador de aire ayuda a combatir todas las posibles causas del problema.

En este artículo vamos a dar un repaso a los problemas más comunes en hogares donde hay perro, aquellos focos que originan ese mal olor general que se respira en el hogar y, en particular, en las estancias donde más está el animal. También repasaremos el modo de llevar a cabo tratamientos ambientales con equipos adecuados, así como los principales beneficios que pueden proporcionarnos. Tanto a nivel de higienización y eliminación de malos olores como en cuanto a mejora del confort para toda la familia, incluyendo a nuestras mascotas.

Olores a perro: distintos focos

Por mucho que limpiemos la casa, al perro o perros y sus accesorios, como la cama, mantas, casitas o similares, el olor seguirá existiendo. ¿Por qué ocurre esto, y cómo solucionarlo? En primer lugar, hemos de tener en cuenta que son olores muy persistentes, que se originan de forma constante.

Por lo tanto, también nuestro método de eliminación debe ser acorde con el mismo. Por un lado, la higiene corporal del perro es básica para mantener su buena salud, y no solo para eliminar la suciedad. Bien sea por padecer afecciones de la piel o bucodentales, otitis, parásitos externos, así como por la simple secreción de las glándulas sebáceas situadas en la piel, flatulencias ligadas o no a un problema digestivo, los perros pueden desprender un mal olor que no siempre es posible prevenir con un baño regular.

Aunque limpiemos la casa, al perro y sus accesorios, el olor seguirá existiendo

 

Además, el simple uso de sus propias camitas o tumbarse sobre alfombras, camas, sofás o en el mismo suelo se traduce en una pestilencia más o menos sutil, pero al fin y al cabo molesta. A ello hay que añadir los posibles problemas del aparato digestivo, que lo pueden hacer vomitar en algunas ocasiones, defecaciones u orines puntuales por enfermedad o descuido, sin olvidar que hay perros adiestrados a hacer sus necesidades en el hogar, bien sea sobre unos papeles de periódico o en un empapador, por ser aún cachorro o por cualquier otro motivo, con el consiguiente hedor.

De igual modo, por ejemplo, la comida para perros tiene un olor característico que se suma a los anteriores, para finalmente cargar la atmósfera de nuestro hogar de un modo difícil de soportar.

Cómo ayuda un purificador de aire

Los purificadores de aire son de gran ayuda para combatir estos focos de olor, difíciles de erradicar aunque llevemos a cabo la limpieza del hogar de forma periódica y el perro esté bien cuidado y reciba sus baños puntualmente.

La razón es muy sencilla. No es posible controlar todos los focos de forma permanente ni totalmente eficaz, por lo que el olor seguirá estando ahí. Extremando la higiene doméstica y manteniendo al animal del mejor modo lograremos reducirlo de forma importante, pero no lo suficiente para lograr la calidad ambiental que esperamos.

El uso de un purificador de aire, sin embargo, nos garantiza un tratamiento ambiental efectivo gracias a una programación automatizada que se activa cada cierto tiempo, en función de nuestras necesidades. Solo así conseguiremos, por lo tanto, que la atmósfera se higienice en profundidad, acabando a su vez con malos olores.

Elegir el equipo idóneo

La elección de un equipo idóneo es clave para eliminar el mal olor de perro y cualquier otra pestilencia que enrarezca el ambiente doméstico. Conviene tener claras al respecto cuáles son nuestras necesidades en cuanto a espacio a tratar se refiere, medido en metros cuadrados, para así elegir la potencia adecuada.

Igualmente, optaremos por un equipo más o menos compacto e incluso portátil, dependiendo de nuestras necesidades. Sin olvidar la importancia de que el aparato reúna una serie de tecnologías punta en tratamiento ambiental.

Para lograr los mejores resultados, además de responder a los requerimientos propios en cuanto a prestaciones relativas a potencia y programación se refiere, entre otras, nos aseguraremos de que el aparato incluye filtros de calidad (filtros Hepa, filtros de carbón activo y prefiltros) además de tecnologías como el ozono, los rayos ultravioleta y los iones.

Un uso regular es clave

Una vez contemos con el aparato apropiado para nuestro hogar, con el objetivo de eliminar el mal olor a perro y a mascotas en general, entre otras posibles pestilencias propias del hogar, su uso regular es clave.

Como hemos apuntado, los purificadores de aire más modernos son especialmente adecuados para conseguir un tratamiento del aire integral, capaz de eliminar malos olores de forma definitiva gracias a tratamientos regulares.

Un aire interior de calidad

Más allá de los malos olores, los purificadores de aire nos ayudarán a acabar con la contaminación ambiental en su conjunto. En otras palabras, contar con un purificador de aire de calidad significa mejorar la calidad del aire de forma general, con lo cual podremos disfrutar de una atmósfera limpia que dará gusto respirar.

Entre otros problemas asociados a la presencia de perros en el hogar podemos acabar también con posibles alergias al pelo de los perros o a su caspa, pongamos por caso, así como minimizar el riesgo de posibles contagios, mejorando también la calidad de vida del animal.

Por último, no olvidemos que los purificadores de aire son aparatos de gran efectividad a la hora de mejorar la salubridad del aire, al margen de que tengamos o no mascota. Utilizarlo significará conseguir una atmósfera libre de virus, bacterias y otros microorganismos como mohos, al tiempo que evitamos que la atmósfera se contamine con compuestos inorgánicos y alérgenos. El resultado será, en definitiva, un aire libre de contaminación que sabrá agradecer toda la familia, incluido nuestro adorado perro.

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