Utilizar un purificador de aire para ayudar a los asmáticos

Asma, enfermedad del aparato respiratorio puede reducirse con el uso de las cinco tecnologías de un purificador de aire

El asma es una enfermedad crónica que se caracteriza por su componente alérgico. Básicamente, se trata de una inflamación de las vías respiratorias como respuesta a los alérgenos, cuya importancia puede ser mayor o menor en función de su gravedad, razón por la que la purificación ambiental es clave para minimizar dichas crisis.

Los episodios de asma pueden ser más o menos frecuentes y tener mayor o menor gravedad, pero en todos los casos cursan con síntomas que van desde dificultad para respirar y sibilancias, hasta una sensación de opresión en el pecho.

Pero, ¿cómo reducir su frecuencia y gravedad? Son muchos los factores que influyen en este problema de salud, entre ellos las partículas conocidas como alérgenos, unos de los principales desencadenantes de crisis asmáticas.

Por un lado, es clave recibir tratamiento si fuese necesario, para lo cual es necesario conocer la causa que provoca el asma, pues no siempre cabe atribuirla a un mismo factor, y en ocasiones es la suma de varios de ellos.

Por otro lado, controlar la calidad ambiental de nuestro hogar o lugar de trabajo es fundamental, y en este sentido el uso de un buen purificador de aire puede sernos de gran utilidad. De hecho, los modernos purificadores de aire pueden ser de gran ayuda para mejorar las condiciones ambientales.

Son equipos de alta eficiencia que han demostrado ser útiles tanto de cara a reducir estos episodios en el hogar, o incluso a hacerlos desaparecer, reduciendo la necesidad de medicación sin tener que recurrir para ello a aparatos de uso profesional. Actualmente, encontraremos en el mercado purificadores de aire idóneos para este uso, así como para lograr una calidad ambiental saludable para toda la familia.

Objetivo: minimizar y prevenir el asma

Como es bien sabido, en las personas con vías respiratorias sensibles a distintos factores ambientales (frío, ácaros del polvo, polen, animales domésticos, hongos, tabaco, partículas químicas, etc.), los síntomas de asma pueden desencadenarse por la simple inhalación de esta clase de sustancias llamadas, como ya hemos indicado, alérgenos o desencadenantes.

Al margen de que las causas del asma puedan tener un componente genético o de factores desencadenantes tipo frío, humedad o nieve, pongamos por caso, la exposición a las sustancias contaminantes aludidas pueden producir alergia.

A modo de apunte, tengamos en cuenta también otros posibles desencadenantes, como algunos fármacos (por ejemplo, la aspirina y derivados), las infecciones respiratorias o el ejercicio físico intenso. Y tampoco olvidemos que existen distintos tipos de asma en función de diferentes criterios empleados.

Si tenemos en cuenta los factores desencadenantes, el asma podrá ser alérgica, no alérgica, estacional, ocupacional, nocturna o inducida por el ejercicio u otros elementos apuntados, y por supuesto pueden sumarse varios de ellos.  O, por ejemplo, tendremos distintos tipos de asma en función del nivel de control: desde un asma controlado que no precisa medicación, sin síntomas importantes ni reagudizaciones, hasta un asma parcialmente controlado o no controlado; en este último caso son episodios relativamente frecuentes que pueden agravar el problema.

Cómo evitar alergias en el hogar con un purificador de aire

 

5 Tecnologías en un solo aparato: filtro Hepa, carbón activo, iones, luz ultravioleta y ozono

 

Su frecuencia y gravedad son otros aspectos que también varían, pudiendo presentarse de forma persistente o intermitente y aparecer sus síntomas de forma leve, moderada o crónica, con lo que existen muy diferentes situaciones a considerar.

Por lo tanto, teniendo en cuenta la casuística y que también intervienen otros factores, una atmósfera limpia siempre será de gran ayuda, pero lógicamente no puede garantizar una prevención. Conviene no engañarnos en este sentido, del mismo modo que debemos ser conscientes de la importancia de cuidar la calidad del aire que respiramos.

En efecto, la higienización del aire siempre será un punto a nuestro favor, ya que una atmósfera interior purificada nos aportará un plus de higiene doméstica esencial, que se traducirá en confort, bienestar y una importante protección frente a una larga lista de posibles enfermedades. Entre otras ventajas, se reducen las probabilidades de contraer enfermedades víricas, y se mejora el tiempo de recuperación y convalecencia.

En el caso de los asmáticos, cuyos episodios pueden agravarse cuando hace frío, una atmósfera limpia significa una respiración más saludable y más protección frente a posibles afecciones respiratorias. Por lo tanto, los purificadores son equipos que nos ayudan a combatir el asma tanto de forma directa como indirecta.

Así ayuda un purificador contra el asma

No todos los purificadores pueden ayudarnos a solucionar el problema de la contaminación atmosférica en el hogar de forma eficiente. Si queremos lograr unos resultados que realmente marquen la diferencia, a la hora de optar por uno u otro aparato hemos de conocer qué requisitos buscar.

Para ello, conozcamos antes cómo puede ayudar un purificador contra el asma gracias a la suma de tecnologías punta en desinfección ambiental. Sería conveniente que el aparato incluyese, además de prestaciones relativas a la programación y automatización, una suma de tecnologías como filtros de calidad, ozono, luz ultravioleta e iones.

En definitiva, junto con la medicación necesaria o el tratamiento adecuado, según valoración del médico en revisiones periódicas, los asmáticos pueden beneficiarse de forma importante del uso de un purificador de aire de vanguardia.

Bastará con programarlo en función de las necesidades de cada entorno y persona que viva en una casa para mantener limpio el aire de cualquier estancia. De forma puntual, asimismo, es posible cambiar la programación o realizar tratamientos manuales de forma selectiva.

Con la ventaja añadida, por último, de poder acabar también con los malos olores, puesto que el tratamiento integral que efectúan estos aparatos nos permite llevar a cabo una limpieza completa que desinfecta en profundidad, con lo cual también desodoriza.

No olvidemos, en suma, que el asma tiene dos tratamientos posibles, y que aun no siendo posible en todos los casos, siempre será preferible el de la prevención. Con tal objetivo, el uso de un purificador de aire en el hogar nos ayudará a evitar su aparición o, en caso de que la crisis se produzca, a que ésta sea menos intensa. Una higiene ambiental sin residuos de ningún tipo que resulta saludable y, cómo no, sabrá agradecer toda la familia.

 

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