Tipos de purificadores de aire: por qué elegir uno con ozono

Tipos de purificadores de aire: por qué elegir uno con ozono

Los purificadores de aire que usan las ultimas tecnologías punteras consiguen, entre otras cosas, un aire de calidad 

El concepto de purificador de aire es amplio, pero conviene centrarnos en aquellos
equipos que permiten realizar un tratamiento de aire integral, complementando una actuación estándar con otras selectivas, en función de nuestras necesidades.

Los purificadores de aire que brindan esta posibilidad también ofrecen los mejores resultados. Una de las claves es, sencillamente, que incluyen distintas tecnologías punta en tratamiento ambiental, entre ellas el ozono.

En este artículo vamos a repasar las principales razones por las que preferir los dispositivos de tratamiento ambiental que incorporan las mejores tecnologías en desinfección de ambientes interiores, si bien nos centraremos en el ozono, una de las que pueden considerarse imprescindibles.

Entre otros motivos, porque la inclusión del ozono es un claro signo de que estamos ante un purificador de última generación, en el que encontraremos una serie de tecnologías de alto rendimiento para conseguir un aire de calidad.

Numerosos tipos de purificadores

Antes de detallar las mismas, aprendamos a distinguirlo entre los muchos tipos de purificadores de aire que existen, pues solo así podremos lograr resultados idóneos, siempre ajustados a la medida de los requerimientos que se presenten.

Sin entrar en tipologías exhaustivas, baste con apuntar que en el mercado encontraremos muy distintas clases de aparatos que pueden utilizarse para purificar el aire. A nivel práctico, según el aparato por el que optemos obtendremos unos u otros beneficios a la hora de lograr una calidad ambiental. De ahí la conveniencia de optar por un purificador de aire que nos permita una versatilidad importante, pues solo así tendremos a nuestra disposición distintas tecnologías para realizar una purificación inteligente.

Ello no significa que algunos de los aparatos que ofrecen una purificación de aire parcial pueden dar grandes resultados. Pero sí representa una cierta limitación el hecho de ser aparatos que incluyen una sola tecnología, como es el caso del ionizador de aire o el mismo ozonizador, así como los dispositivos que realizan básicamente una filtración de mayor o menor eficiencia.

El hecho de que esos purificadores realicen tratamientos satisfactorios en casos puntuales no significa que no puedan superarse. De hecho, por eficaz que sea una tecnología, -sin ir más lejos la ionización, ozonización o una filtración de calidad-, su actuación aislada será siempre inferior a la lograda a largo plazo con los modernos purificadores de aire.

Siempre, claro está, que nuestro objetivo sea conseguir un aire de calidad abarcando todos los frentes de contaminación. En suma, si éste es nuestro objetivo, no dudemos en optar por un purificador de aire que incorpore técnicas de desinfección ambiental de vanguardia.

Cada una en su especialidad, teniendo en cuenta que el ozono tiene su punto fuerte en una profunda higienización del aire, al tiempo que acaba con los malos olores y oxigena el ambiente, siempre sin dejar residuos.

El ionizador, por su parte, también actúa sin aportar ningún tipo de añadido. Actúa a través de la inyección de iones negativos en grandes cantidades para equilibrar la atmósfera contaminada.

 

El ozono, el desinfectante más natural y potente que existe.

 

Las ventajas del ozono

Los generadores de ozono domésticos son los dispositivos que posibilitan aplicar la ozonización en el hogar. Todo un avance, sin duda, puesto que la generación de ozono controlada para uso en casa es una gran aliada para lograr una desinfección y desodorización de una efectividad difícilmente comparable.

Tanto a nivel de superficies como atmosférica, puesto que el ozono actúa tanto diluido en agua como en aire. En el caso de los purificadores de aire, la tecnología del ozono, el desinfectante natural más potente que existe, acaba casi en su totalidad con contaminación orgánica e inorgánica.

Con una eficacia que roza el cien por cien, nos permite limpiar el hábitat interior en profundidad, acabando con bacterias, virus, mohos, esporas, restos de polen, pelos de mascotas, ácaros del polvo y otros microorganismos perjudiciales o alérgenos.

También es muy efectivo para destruir partículas contaminantes de tipo inorgánico que flotan en el aire. Gracias al fenómeno de la ozonólisis se logra una actuación oxidativa capaz de romper la estructura de dichas partículas de composición química.

Los tratamientos con ozono son totalmente inocuos para personas y medio ambiente, pues por un lado de emplean cantidades ínfimas de ozono y, por otro, se consiguen grandes resultados sin dejar residual. Tras una actuación de apenas unos pocos minutos, el ozono recupera su estabilidad, con lo que se transforma en oxígeno.

No deja, por lo tanto, ningún residuo perjudicial para la salud. Muy al contrario, oxigena sutilmente la atmósfera de un modo circunstancial, proporcionando un ambiente interior muy confortable, en el que da gusto respirar.

Los olores también desaparecen, dejando un olor a limpio que también se diferencia de forma positiva de otras soluciones químicas, generalmente ineficaces y perjudiciales para la salud. Por contra, el ozono oxida la contaminación presente en la estancia o estancias de que se trate, para finalmente ofrecer una sensación de bienestar incomparable, puesto que tanto la mayor parte de la contaminación como los malos olores asociados a ella habrán desaparecido.

Incorporada dentro de un purificador de aire, la ozonización apoya y puede apoyarse en el resto de las tecnologías para lograr resultados aún mejores gracias al refuerzo complementario que supone un buen filtrado del aire, su tratamiento vía rayos ultravioleta y una ionización, ya se aplique de forma conjunta o puntual.

Una compra diez

No dejemos de tener en cuenta que, por muy efectiva que sea la ozonización, constituye una de las muchas tecnologías que encontramos en los modernos purificadores. Por lo tanto, conviene realizar un repaso de las mismas a la hora de optar por un buen purificador, considerando imprescindibles también la ionización, los filtros Hepa, prefiltros, carbón activo, filtros catalíticos y los rayos ultravioleta.

Por último, con vistas a hacer una compra maestra, no olvidemos valorar otros aspectos no menos importantes, como la durabilidad del aparato, un bajo consumo energético respetando la potencia necesaria para cubrir nuestras necesidades, así como un mantenimiento mínimo y una buena relación calidad precio.

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