Cómo elegir un purificador de aire

Purificador de aire

Un purificador de aire es un aparato electrodoméstico que podemos encontrar en un sinfín de hogares hoy en día. De igual manera que ocurre con una nevera, una lavadora u otros equipos que realizan funciones importantes en nuestro día a día, también el purificador es un equipo clave, que conviene elegir de forma adecuada.

En el mercado encontraremos muy distintas propuestas, modelos de todo tipo que incluirán unas u otras tecnologías, funcionalidades, potencias, capacidades y calidades, sin olvidar también los diferentes precios.

La importancia de una buena elección

Entonces, ¿cómo elegirlo, sabremos hacerlo? Aunque se trate de una pequeña inversión, y solo por este motivo sea importante conocer las claves para acertar, además constituye un aparato esencial para alcanzar la calidad ambiental óptima para nuestro hogar.

Si bien la salud está por encima de cualquier otra cosa, qué duda cabe, ambas son razones de peso para querer informarnos sobre los aspectos a considerar a la hora de elegirlo. La buena noticia es que hacer una buena elección es sencillo si tenemos claros una serie de puntos básicos.

El simple hecho de plantearnos la cuestión de cómo elegirlo, por otra parte, significa que tenemos esa inquietud, con lo que ya tenemos dado un paso importante al respecto. En este artículo repasaremos las claves principales para orientarnos de forma clara, con el objetivo de indicarte qué debes saber antes de comprar este equipo.

Qué has de tener en cuenta

Antes de dar pautas concretas sobre los requisitos más importantes, tanto aquellos esenciales como los deseables, demos un breve repaso al concepto básico de este equipo. Es importante hacerlo, sobre todo, porque se trata de un aparato que ha evolucionado mucho en los últimos años.

No lo utilizamos solo para capturar las partículas contaminantes que se encuentran suspendidas en el aire, sino otro tipo de contaminación. Los modernos purificadores de aire, en efecto, nos brindan la posibilidad de lograr un aire de alta calidad, prácticamente a la carta.

Su alto rendimiento en el tratamiento del aire abarca muy distintos tipos de contaminación, con lo que podremos obtener una higiene ambiental integral, que acabe casi en tu totalidad con compuestos orgánicos e inorgánicos perjudiciales para la salud.

Básicamente, utilizando este equipo conseguimos un aire saludable que beneficiará a toda la familia, incluyendo a las personas sensibles a las alergias, a la vez que elimina los malos olores. Será posible gracias a una suma de tecnologías de vanguardia, caracterizadas por una alta eficiencia e inocuidad.

Los elementos tecnológicos que hemos de buscar en un purificador de aire, en concreto, son los pre-filtros, los filtros Hepa, filtros de carbón activo, filtros de titanio, luz ultravioleta, iones y ozono. Cuantas más incluyan, mucho mejor, a ser posible todas ellas.purificador de aire

Por lo general, los filtros serán una constante en todo tipo de purificadores, pero la clave está en buscar aquellos que nos ofrezcan un máximo rendimiento.

Los filtros Hepa son irrenunciables, pues no tienen comparación con respecto al resto. Solo ellos consiguen filtrar partículas microscópicas, por otra parte las más peligrosas para la salud. De hecho, solo las partículas de este tipo consiguen penetrar en nuestro organismo a través de la respiración, llegando a los pulmones, desde donde se introducen en el sistema circulatorio.

Ya sea por su toxicidad como por tratarse de partículas alergénicas, los filtros Hepa son nuestra mejor opción en cuestión de filtros. A su vez, siempre es conveniente que los aparatos incluyan otros filtros complementarios, a ser posible como los apuntados.

La combinación de todos ellos consigue unos resultados sin competencia. Con todo y con eso, nos quedamos cortos. No en vano, la calidad ambiental no solo exige minimizar estas partículas, sino también los patógenos o compuestos perjudiciales por cualquier otra razón.

A su vez, hay contaminantes químicos que ni siquiera los mejores filtros pueden retener.

Por todo ello, es fundamental contar con una suma de tecnologías que permitan completar el tratamiento ambiental de la mejor manera.

Por un lado, los agentes patógenos son una gran preocupación que, afortunadamente, los modernos purificadores de aire pueden combatir de forma eficaz. Lograremos grandes resultados si nuestro aparato incluye tecnologías como los rayos ultravioleta, el ozono o los iones negativos.

El purificador de aire doméstico, así pues, es una solución versátil, que permite eliminar ácaros, bacterias, virus, hongos, esporas, ácaros del polvo y mohos, entre otros patógenos y alérgenos, además de compuestos inorgánicos tóxicos y malos olores. Nos ayudará, por lo tanto, a estar y sentirnos bien. Desde prevenir enfermedades hasta ayudar a curarlas de forma más rápida, a reducir o evitar episodios alérgicos y, en fin, nos proporcionará un confort ambiental idóneo para toda la familia.

Idealmente, por supuesto, buscaremos aparatos que permitan sacar partido de todas ellas, tanto de forma conjunta como selectiva. Además del tratamiento estándar, en el que participan todas ellas, podemos realizar programaciones a la medida de nuestras necesidades de forma regular o puntual.

O, pongamos por caso, optar por una o varias de ellas de forma manual, así como hacer uso de ellas a través de distintos sensores incorporados, otro aspecto que puede sernos de gran utilidad. Considerar todos estos puntos, en suma, es esencial a la hora de elegir un purificador de aire idóneo.

Para completar la elección, por último, se hace necesario buscar modelos compactos, valorar la necesidad de que sea portátil y observar las especificaciones técnicas, con el objetivo de elegir un aparato lo más eficiente posible. En este aspecto, primemos aquellos aparatos que tengan un mínimo consumo energético, además de facilitar su mantenimiento con recambios sencillos de colocar que también resulten asequibles y sean fáciles de adquirir.

El precio, por otra parte, debe valorarse en su justa medida. No se trata de comprar el aparato más complejo y potente o elegir aquel que más precio tiene, pues ni una cosa ni la otra aseguran, de por sí, una elección adecuada. El objetivo debe ser siempre responder a nuestros requerimientos concretos, pues de otro modo gastaremos de más o nos quedaremos cortos, con lo que también será un dinero perdido. Únicamente así, buscando ese aparato que mejor se adapte a lo que buscamos en cuanto a potencia y funcionalidades, conseguiremos hacer una compra maestra.

Por último, asegurémonos de contar con un punto de venta especializado, en el que nos atiendan expertos, ya sean distribuidores y/o fabricantes. Ante cualquier posible problema o necesidad de consejo tendremos dónde acudir para recibir consejo profesional o, si está dentro del periodo de garantía, con el fin de reparar el aparato o solicitar su cambio.

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