Para qué sirve un ozonizador de aire

Comprar un ozonizador: Puntos a considerar

Comprar un ozonizador

Los ozonizadores domésticos se caracterizan por ser aparatos de gran versatilidad, bien multifuncionales o de uso específico, con diferentes prestaciones y diseños, pero en todos los casos constituyen una opción idónea para solucionar problemas de desinfección ambiental, de superficies, agua y alimentos.

Básicamente, cualquier problema que tengamos relacionado con la desinfección, ya sea a nivel de  malos olores, contaminación orgánica o inorgánica y conservación de alimentos o falta de calidad del agua (potable o no) el ozono será un gran aliado. Sobre todo por dos de sus grandes ventajas: eficacia sin igual y total inocuidad.

En este artículo repasaremos algunos puntos a considerar para comprar un ozonizador. Serán aspectos prácticos, que nos ayudarán a elegir el equipo idóneo para satisfacer nuestras necesidades. O, idealmente, la combinación de ozonizadores más adecuada.

Por qué el ozono

Antes de entrar en la compra en sí de uno u otro ozonizador, repasemos las ventajas que supone esta tecnología, basada en el poder desinfectante del ozono, capaz de dar respuesta a necesidades de muy distinto tipo en el hogar.

Con su utilización para purificar atmósferas interiores, por ejemplo, conseguiremos un hogar más saludable y confortable, en el que dará gusto respirar. Su aplicación a través de un ozonizador o, si lo preferimos, mediante un purificador de aire que incluya esta tecnología, nos aportará una oxigenación extra, pues tras su actuación el ozono se convierte en oxígeno, sin dejar ningún otro residuo.

Durante el tratamiento con un purificador de aire, que dura apenas unos minutos, el ozono actuará como agente limpiador y sus resultados permiten obtener una desinfección integral. Entre otros beneficios, acabaremos con patógenos (virus, bacterias, esporas, mohos) y también compuestos alergénicos (ácaros del polvo, polen, pelos y caspa de las mascotas, etc.), además de eliminar en más de un noventa por ciento elementos tóxicos que se encuentran en el aire o en cualquier superficie.

Lavar la ropa a mano o a máquina también resultará más eficiente si utilizamos agua ozonizada y, por otra parte, la limpieza del hogar (suelos, paredes, muebles, objetos) también será más eficaz, bien sea pasando un paño mojado en agua ozonizada, el mocho o aplicando el chorro de aire ozonizado a las superficies u objetos de forma directa.

Con la ventaja añadida en todos los casos de ahorrar en detergentes, electricidad y ganar en cuidado de superficies o tejidos, pongamos por caso.

Al tiempo que mejoramos la calidad ambiental, pues los productos de limpieza convencionales están cargados de químicos, nos evitamos el uso de ambientadores artificiales.

En la ozonización de líquidos, el tratamiento del agua potable, aguas de redes cerradas o aguas residuales es otra de sus grandes aplicaciones. El agua potable ganará en calidad a todos los niveles (mejorará su transparencia, sabor y salubridad, eliminando olores extraños) y con ella podremos higienizar alimentos para acabar con contaminación de todo tipo y prolongar su frescura. Igualmente, es perfecta para cocinar.

Cómo hacer una compra maestra

Las ventajas apuntadas son solo un pequeño ejemplo de lo mucho que podemos conseguir con el ozono a nivel doméstico, pues su versatilidad es un continuo descubrimiento en muy diferentes áreas. Incluyendo la limpieza, la desodorización, así como los usos cosméticos o de cuidado personal y también terapéuticos.

Las ventajas del ozono son muchas, en efecto, pero para sacar el mayor partido de la tecnología del ozono es importante hacer un pequeño análisis. No es necesario ser un experto para responder a unas pequeñas preguntas, si bien podemos recurrir al consejo de los profesionales (distribuidores o fabricantes) para resolver posibles dudas.

Sea como fuere, será básico plantearnos qué necesidades queremos cubrir en primer lugar. Si nuestra prioridad es solventar el problema de los malos olores del hogar o de nuestros zapatos, pongamos por caso, podemos comenzar con un ozonizador de aire y agua, de tipo mixto, de diseño compacto y fácil de trasladar.

Con él podremos realizar tratamientos en distintas estancias de la casa sin esfuerzo. Con el tiempo, si vemos que resulta interesante, podemos decidir dónde instalar uno en una u otra estancia y seguir disponiendo del anterior para cuando sea necesario.

Si el problema es específico, por ejemplo eliminar olores en el cuarto de baño, podemos adquirir un ozonizador mural e instalarlo en el aseo para que realice tratamientos de forma regular y automatizada o puntual, en cuyo caso se realizará manualmente, también de forma muy sencilla.

Es decir, si un punto fundamental era analizar nuestras necesidades, otro no menos importante es buscar el aparato que las realice y, a ser posible, además nos brinde otras posibilidades para así poder descubrir las muchas aplicaciones del ozono.

A partir de un primer aparato multifuncional, como un ozonizador de aire o agua genéricos, podemos ir ampliando nuestros equipos ozonizadores optando por otros de uso específico, como el ozonizador de zapatos, el cenicero ozonizador, el ozonizador de grifo o, entre otros muchos, el ozonizador de nevera.

A nivel tecnológico, sus especificaciones son otro aspecto muy a tener en cuenta. Tanto para satisfacer esas necesidades como para  hacer la mejor compra considerando la relación calidad precio entre distintas opciones. En concreto, busquemos que reúna una serie de condiciones, como una mayor o menor posibilidad de programación, la potencia (esencial para cubrir una determinada área en metros cuadrados o lograr una desinfección concreta), un consumo energético mínimo, no necesitar mantenimiento y durabilidad del aparato.

La consulta de foros o páginas de opiniones independientes es una manera , al tiempo que podemos consultar directamente con la tienda, donde nos darán una cumplida información sobre éstos u otros aspectos.

Igualmente, ésta debe inspirarnos confianza (ser una tienda online o no, pero accesible, con un teléfono, dirección postal y demás) para solucionar posibles problemas y responder en caso de necesitar hacer uso de la garantía. No suelen ser aparatos problemáticos, pero es importante estar tranquilos en este sentido.

En el caso de que no sea nuestro primer ozonizador, la operación debería ser inversa. Es decir, hagamos un repaso mental de las utilidades que estamos satisfaciendo con el aparato y veamos cómo podríamos mejorar los resultados con aparatos más genéricos o específicos, con unas u otras prestaciones añadidas. Por último, los consejos relativos a lo tecnológico y preferencias de diseño son igualmente válidos.

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