Conociendo las utilidades del ozono en invernaderos

Riego con Ozono para invernaderos

La industria agrícola lleva años beneficiándose del poder a la par biocida y fertilizante del ozono en invernaderos. Como desinfectante natural inocuo para la salud y el medio ambiente representa una alternativa inmejorable para obtener mejores cosechas de un modo más eficiente.

Aumento de la producción, calidad de los frutos, respeto ambiental, ahorro de costes, acción biocida, poder fertilizante, aplicación automatizada, desinfección de suelos, óptima conservación de la cosecha… Son las principales ventajas del ozono y conseguirlas todas resulta factible para cualquier explotación agrícola.

¿Cómo actúa el ozono?

Conocer el mecanismo de acción del ozono nos ayudará a entender por qué el ozono puede ser un inmejorable aliado para la industria agrícola. En concreto, ofrece soluciones muy interesantes para la agricultura en invernadero.

La versatilidad del ozono explica esta multifuncionalidad. Es decir, podemos aprovecharla como capacidad de adaptación a problemas de muy distinto tipo.

¿Pero, por qué es tan versátil? Yendo a la composición de este gas natural, una sustancia con gran poder oxidante, hemos de tener en cuenta que está compuesto por tres átomos de oxígeno.

Se trata de un gas presente en la naturaleza que inducimos de forma artificial para su inyección en agua o aire. Mediante los generadores de ozono ponemos en marcha un proceso conocido como ozonólisis, activo durante unos minutos, en los que el ozono (O3) actúa buscando esa estabilidad que finalmente encuentra al convertirse en oxígeno.

Por un lado, la inestabilidad se traduce en una actuación desinfectante que acaba con gérmenes y polución orgánica e inorgánica de todo tipo, purificando el agua, el aire y las superficies con las que entra en contacto.

Finalmente, puesto que se trata de una molécula inestable que busca estabilizarse, como resultado de la ozonólisis se alcanza esa estabilización. Sin dejar residuos de ningún tipo, el O3 se transforma en O2, aportando un extra de oxígeno.

riego con ozono en agricultura

Utilidad del ozono en invernaderos

El efecto purificador que tiene la ozonólisis se ha demostrado tremendamente eficaz para desinfecciones en el ámbito industrial, profesional y doméstico.

La tecnología del ozono ofrece maquinaria adaptada a todo tipo de necesidades. Son equipos de fácil uso, cuya complejidad variará según su utilidad, si bien todos ellos se caracterizan por la durabilidad, la automatización, eficiencia energética y un mantenimiento mínimo.

Son características, por lo tanto, aplicables al sector agrícola de los invernaderos. Su utilidad, a su vez, es muy similar a la que puede obtener la industria agrícola en general, si bien hay una serie de necesidades concretas que también logra satisfacer.

Como ocurre con toda actividad agrícola, el ozono resulta muy útil para regar cultivos. Con ello conseguimos una suma de ventajas, como la purificación del agua misma, al tiempo que minimizamos agentes patógenos presentes en la tierra y en la planta.

Así pues, el ozono desinfecta en primer lugar el agua en la que actúa. La ozonólisis se convierte en un potente biocida que prácticamente elimina todo aquello que pueda suponer un peligro para la viabilidad del cultivo.

Esta actuación nos permite llevar a cabo una mejora de la calidad del agua insalubre, convirtiéndola en apta para el riego. Con este tratamiento de purificación los invernaderos podrán regarse con aguas que en otros casos se descartan.

OZONO EN CULTVO HIDROPÓNICOLas ventajas de poder hacer uso de un agua que era insalubre se traducen en un ahorro económico y en una mejor calidad de la cosecha. El resultado será tan óptimo que no habrá problemas en cumplir la normativa nacional e internacional, con lo que también será fácil exportar. Y, en suma, obtener un producto de primera calidad por aspecto, tamaño, peso, aroma y sabor.

Al tratarse de un fuerte oxidante, por otra parte, el ozono aporta numerosos beneficios para los cultivos en invernadero relacionados con la prevención y tratamiento de plagas.

Además de su gran eficacia para prevenir y acabar con enfermedades de tipo vírico, bacteriano y fúngico, su principal ventaja es el efecto fertilizante que conseguimos con esa misma aplicación.

Es la oxigenación extra a la que aludíamos la que vigoriza las raíces, ayudándola a crecer más y mejor. No solo propiciará un aumento de los frutos, sino también el crecimiento de la misma planta, con lo que la cosecha saldrá igualmente potenciada, bien sean plantaciones de hoja o frutos.

Como complemento del riego, la pulverización folicular constituye una alternativa excelente del sulfatado o fumigado, con un efecto muy interesante para los invernaderos de oxigenación del aire.

Por último, el ozono permite su aplicación en los propios productos hortofrutícolas para su almacenaje y, con vistas a realizar una nueva cosecha, será idóneo para hacer tratamientos de purificación de suelos.

Como es bien sabido, antes de iniciarse una campaña suele prepararse el suelo para eliminar agentes patógenos que puedan acabar malogrando el cultivo. Una práctica común en invernaderos que el ozono puede solucionar para combatir la fatiga del suelo, las malas hierbas y la presencia de microorganismos.

Si queremos realizarla con total eficacia sin recurrir a los métodos químicos, biofumigación, solarización, entre otros, la respuesta es de nuevo el ozono. No solo será más económico, rápido, fácil de implementar y saludable para el entorno, sino que además repercutirá en favor de los futuros cultivos.

A su vez, los empleados agrícolas trabajarán en un espacio saludable, con lo que también saldrán beneficiados. Sin tiempos de espera (los tiempos de exposición pueden prolongarse hasta los dos meses) ni impacto ambiental de ningún tipo. Simplemente, mediante la aplicación de ozono contando con el equipo necesario y siguiendo la metodología apropiada.

Más rendimiento a menor coste

La rentabilidad de los cultivos obtenida gracias a la ozonización abarca todas y cada una de las áreas mencionadas. De hecho, el uso del ozono como alternativa a los productos químicos, presentes en muchas de ellas, supone un considerable ahorro de tiempo y dinero.

Ese ahorro de costes se suma a un aumento de productividad. Aprovechar la eficacia y versatilidad del ozono como solución para hacer frente a patógenos, abonar la planta, regarla con agua de calidad, desinfectar el suelo y conservar la producción en óptimas condiciones, entre otras ventajas, solo puede traducirse en la palabra mágica: rentabilidad.

Los generadores de ozono son equipos que se amortizan a corto o medio plazo y realizan el trabajo de forma automatizada. Además, son una inversión en salud para los trabajadores, por lo que también ese entorno libre de riesgos se traduce en una mayor productividad laboral.

Al brindarnos productos de mayor salubridad y calidad conseguimos una productividad idónea a un bajo coste, el objetivo de todo agricultor.

Con la ventaja añadida de que su conservación o traslado se realizará en las mejores condiciones. Sin mezclas de olores ni mermas de tamaño, minimizando las pérdidas de mercancía, controlando su maduración y microorganismos.

Desde la semilla hasta su conservación y transporte hasta el lugar de destino, el ozono es una inestimable ayuda para maximizar la productividad de la agricultura de invernadero y, con ello, la rentabilidad respetando la salud y el medio ambiente.

Una opción segura, fácil de implementar, asequible, que garantiza resultados hasta ahora imposibles de lograr sin recurrir a los métodos químicos. Sus múltiples ventajas sin efectos secundarios, en definitiva, convierten a la tecnología del ozono en una solución integral sin posible competencia.

Lee aquí más información.

Imagen de previsualización de YouTube

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *