¿Qué es el ozono troposférico?

Hay que aclarar que en el presente libro, cada vez que hablamos de ozono, hacemos referencia al gas que se genera artificialmente para su uso controlado como biocida (aplicado tanto en agua como en aire). Esto nada tiene que ver con la famosa “capa de ozono” ni con el ozono troposférico.[1]

El ozono troposférico (no confundir con el estratosférico, cuya capa protege la Tierra de las radiaciones solares) es un contaminante secundario, es decir, que se produce a partir de otros contaminantes emitidos por los coches o la industria y, además, a varios kilómetros de donde se generan.

Sus efectos sobre la salud dependen de su nivel de concentración. A partir de 180 microgramos por metro cúbico (el nivel de información), ciertas personas -especialmente las asmáticas y las que tienen problemas respiratorios- podrían ver aumentadas sus dolencias.

Como vemos, se trata de gases oxidantes del exterior, de la calle,  sin control de ningún tipo en su generación, y cuyas concentraciones empiezan a considerarse como dignas de información a partir de los 180µg/m3, concentraciones muy superiores a las de los residuales que pueden detectarse en interiores  tratados con generadores de ozono, que no superan nunca los 100 µg/m3.

De hecho, Las superaciones de los niveles de información a la población (más de 180 microgramos de ozono por metro cúbico) son habituales en Madrid durante los meses de verano, sobre todo en los días calurosos y con poco viento, lo que quiere decir que las personas que caminan por la calle están expuestas a concentraciones mayores que las que se encuentren en un recinto purificado con ozono.

El perfecto control sobre los niveles residuales de ozono en el aire respirable permite el uso de un desinfectante altamente eficaz sin efectos indeseados en las personas que ocupan las zonas comunes de los lugares tratados, evitando en gran medida el riesgo de contagios y mejorando la calidad del aire, no sólo en cuanto a niveles microbiológicos, sino también en cuanto a olores desagradables y ambientes cargados, proporcionando un aire sano, limpio y fresco.

Podemos asegurar que en sus instalaciones tendrán menor riesgo por exposición a ozono que los habitantes de Madrid durante los meses de más horas de radiación solar.

[1] Troposfera: la región inferior de la atmósfera terrestre, la más próxima a la superficie y donde se localiza el aire que respiramos (hasta aproximadamente unos 15 km de altura). Estratosfera: región de la atmósfera situada por encima de la troposfera, aproximadamente entre unos 15 km y unos 50 km de altura.

¿Existe ozono bueno y ozono malo?

No, el ozono es siempre el mismo elemento. Lo que marca la diferencia es la forma de aplicarlo, de usarlo y, como ya hemos repetido, de controlar los niveles de residual presentes en los ambientes tratados con ozono.

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