¿El ozono es bueno o malo para la salud?

En sí mismo el ozono no es ni bueno ni malo para la salud, son sus efectos sobre los microorganismos y numerosos compuestos químicos nocivos lo que resulta beneficioso.

Se ha hablado y escrito mucho sobre la bondad de utilizar el ozono en procesos de descontaminación de aire y agua, así como en procesos de desodorización en general; se ha escrito mucho menos sobre toxicidad, pero también existe suficiente bibliografía sobre este tema.

Todo ello ha llevado a los diferentes países avanzados a establecer unas condiciones y unos máximos y mínimos para la exposición de personas a bajas concentraciones de ozono ya que podría resultar tóxico a elevadas concentraciones y durante períodos de exposición prolongados; realmente lo mismo podríamos decir del oxígeno y es un gas vital para el ser humano. Parafraseando a Paracelso, padre de la medicina, el problema no son los venenos, el problema son las dosis.

¿Cuánto ozono es bueno?

Como en el caso de cualquier otro compuesto, la cantidad de ozono beneficiosa para la salud depende de innumerables factores como la cantidad de materia orgánica presente en el medio en el que se aplica (suciedad), temperatura, humedad, el medio en el que se disuelve el O3, etc.

Por regla general, disuelto en agua el ozono es completamente inocuo, mientras que en aire la única precaución que hay que tener a la hora de aplicar tratamientos de desinfección a base de ozono es la de no superar los límites máximos establecidos por la normativa, para exposiciones de 8 horas, en 0,05 ppm.

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