El ozono, como la herramienta más eficaz para depurar el agua

El ozono se perfila como la herramienta más eficaz para
depurar el agua de contaminantes emergentes

Introducción
A lo largo de los últimos años los contaminantes emergentes han ido
convirtiéndose en una nueva preocupación medioambiental debido a su continuo aporte
y posterior persistencia en los medios acuáticos y aún en el caso de tratarse de pequeñas
concentraciones, de las graves consecuencias que su presencia puede conllevar. En la
última década los procesos de oxidación avanzada (AOPs) se han estado empleando
para tratar estos contaminantes con más o menos éxito. Este artículo resume los
resultados de los últimos estudios sobre la efectividad de varios de los distintos métodos
de depuración a fin de dar con la tecnología descontaminante más eficaz.
¿Qué son los contaminantes emergentes?
Actualmente existe un interés creciente por los “contaminantes emergentes”,
entre los que se encuentran los fármacos y los productos de uso personal (PPCPs)
(Bester, 2007), surfactantes, retardantes de llama, aditivos industriales, esteroides y
hormonas, así como los subproductos de la desinfección. Se ha demostrado que estos
compuestos se encuentran diseminados en el ambiente y se han detectado en fuentes de
abastecimiento de agua, aguas subterráneas e incluso en agua potable, procedentes de
los residuos humanos e industriales.
Estos contaminantes se denominan emergentes porque corresponden, en la
mayoría de los casos, a contaminantes relativamente novedosos, aún no regulados por la
ley, que pueden ser candidatos a regulación futura, dependiendo de investigaciones
sobre sus efectos potenciales en la salud orientadas a anticipar los riesgos futuros y/o
desconocidos. De especial importancia son los disruptores endocrinos (EDCs) que en
pequeñas concentraciones pueden causar alteraciones en las funciones del sistema
endocrino y tener efectos nocivos sobre la salud de organismos libres de enfermedades.

Métodos de eliminación de contaminantes emergentes:
Si bien a lo largo de los años los tratamientos biológicos con fangos activos
han sido reconocidos como los métodos de depuración de mejor relación eficacia coste,
en el caso de los microcontaminantes como los PPCPs, etc no son suficientes. Hay que
acompañar la depuración con técnicas más complejas como filtración, adsorción con
carbón activo, osmosis inversa u oxidación por cloro u ozono. Los estudios realizados
en la última década demuestran que de todas las técnicas posibles aquellas que han
conseguido mejores resultados son las AOPs ó Procesos de oxidación Avanzada.

¿Qué son los AOPs?
Las AOPs son un conjunto de procesos de oxidación química que se
caracterizan por la generación de radicales hidroxilos. El oxidante más potente es el
flúor pero es el ozono, por su inocuidad, el que está experimentando un mayor auge.
Estos radicales oxidan y mineralizan casi cualquier molécula orgánica transformándola
en CO2 e iones inorgánicos.
Pueden usarse diferentes técnicas para generar estos radicales, algunas se
caracterizan por el uso de radiación ultravioleta y la presencia de oxidantes como el
peróxido de hidrógeno y el ozono. Sin embargo es posible generar radicales hidroxilo
sin radiación, de hecho la técnica más común usada a nivel industrial es el proceso
Fenton, que sólo emplea una sal de hierro y peróxido de hidrógeno en medio ácido.
Los principales AOPs empleados en la depuración de aguas son:
o Fotólisis
o Ozonización
o Oxidación Fenton
o Fotocatálisis heterogénea
o Oxidación electroquímica
o Sonificación
De todos ellos el más estudiado y empleado es la ozonización.

Ozonización
La ozonización es un tipo de AOPs y una forma de desinfección. Si se
observan todos los estudios de la última década sobre depuración de contaminantes
emergentes, el método más usado, el método del que hablan el 90% de la literatura
relacionada con el tema es la ozonización. Esto es así porque se ha perfilado tras
múltiples estudios como el método que mejores resultados consigue a menor coste
económico y ambiental.
El Ozono es un potente oxidante que se descompone en el agua formando
radicales hidroxilo que son agentes oxidantes más fuertes que el propio ozono, de ese
modo inducen la llamada oxidación indirecta, atacando de forma selectiva a ciertos
grupos de moléculas orgánicas (Mantzavinos y Psillakis,2004). La oxidación por Ozono
suele verse favorecida al aumentar el pH a fin de aumentar la generación de radicales
hidroxilo, es más, el resultado del tratamiento se ve mejorado si se combina con
radiación UV (Irmak et al, 2005) , peróxido de hidrógeno (Zwiener y Frimmel, 2000) ó
con compuestos de hierro o cobre como catalizadores (Skoumal et al,2006).

Conclusión
Es esencial continuar estudiando la efectividad de los distintos métodos
empleados para la eliminación de estos microcontaminantes así como conocer su
actividad biológica y los peligros que supone su presencia en los ecosistemas, a fin de
poder regular y crear nuevos parámetros que evalúen el estado de calidad del agua.
Por ahora los AOPs parecen los métodos más apropiados para llevar a cabo la
destrucción más completa de estos contaminantes emergentes y, dentro de ellos, la
ozonización es, además del proceso más estudiado, el que presenta mejores expectativas
de poder ser aplicado con éxito.
En resumen; sus ventajas económicas, ecológicas y su potente eficacia contra
microorganismos y acción desodorizante, hacen que hoy en día el O3 sea el
desinfectante más potente y saludable del mercado.
Fdo: Atenea
Madrid, a 4 de Junio de 2012

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