Cómo eliminan los malos olores los ozonizadores

Cómo eliminan los malos olores los ozonizadores

La eliminación de olores es una funcionalidad estrella de los ozonizadores domésticos, de la que podemos beneficiarnos fácilmente y de muy distintos modos. Además de acabar con olores desagradables purificando ambientes interiores, los equipos ozonizadores también los erradican en superficies, tejidos y en el mismo agua, consiguiendo una desinfección tan profunda que logra igualmente una total desodorización.
Aunque podemos encontrar un sinfín de dispositivos ozonizadores en el mercado, todos ellos tienen en común un mismo principio de funcionamiento, ya sea mediante la inyección de este gas natural en agua o en aire.
Por lo tanto, más allá de sus diferentes diseños, potencia y prestaciones, consiguen una completa eliminación de olores a través de un mismo proceso, técnicamente conocido como ozonólisis.
Sin entrar en complejidades innecesarias, podemos definir la ozonólisis como una oxidación producida de forma rápida, en cuestión de minutos, por las moléculas del ozono a consecuencia de su inestabilidad. Una vez ha finalizado, las moléculas logran el equilibrio convirtiéndose en oxígeno, por lo que no quedan residuos de ningún tipo y el resltado es inocuo tanto para la salud como para el medio ambiente.
Este es, en suma, el fenómeno que inducimos cada vez que realizamos un tratamiento con agua o aire ozonizados obtenemos el resultado esperado al momento: una higiene integral, que acaba con virus, bacterias, mohos, alérgenos y polución de todo tipo en los ambientes y superficies o, por ejemplo, en el agua tratados, sin más complicaciones.
La eliminación de olores será, de este modo, el efecto lógico y necesario que se obtiene por la destrucción de esas partículas contaminantes, en las que se concentraba tanto la contaminación como las partículas responsables del olor.
Este doble beneficio de higiene y desodorización nos evita el uso tanto de ambientadores como de agresivos productos de limpieza de composición química. Afortunadamente, el ozono nos proporciona un arma doble que supera en mas de 3.000 veces la desinfección de la lejía sin ninguno de sus inconvenientes, brindándonos una limpieza libre de olores y eliminador de los mismos. En su lugar, la casa, los alimentos, la ropa, el agua y las superficies en general olerán a limpio, sin más.

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