Prevención de alergia al polen con purificadores de aire

Previniendo la alergia al polen en el hogar

Aunque parezca difícil, podemos minimizar fácilmente los síntomas de la alergia al polen en nuestro hogar. Incluso sería factible prevenir su aparición si tomamos una serie de medidas básicas que mantengan el ambiente saludable y libre de pólenes.

Son muchas las personas que sufren la alergia al polen o primaveral, y su número va en aumento año tras año, sobre todo por el incremento de la polución ambiental que nos rodea. Es por ello que la solución a estos síntomas tan molestos pasa por un diagnóstico médico temprano y también por lograr una atmósfera lo más desinfectada y purificada posible.

Sabemos que el interior de las casas está bastante más contaminado que el aire exterior, siendo de media de dos a cuatro veces superior. ¿Qué significa esto? En cuestión de alergias al polen dentro de casa, nos indica que debemos cuidar al máximo la calidad del aire que respiramos en el ámbito familiar. Eso sí, debemos hacerlo sin introducir partículas alergénicas en nuestro hogar.

Una primera medida es cuidar la higiene personal, pues podemos llevar polen en la ropa y en el pelo al llegar a casa, por lo que debemos bañarnos y cambiarnos cuanto antes. Igualmente, no debemos ventilar nunca la casa durante las primeras horas de la mañana ni tampoco al atardecer. Mejor abrir ventanas, sin sobrepasar los diez o quince minutos, en cualquier otro momento del día. En caso de que los niveles de polinización sean elevados, se recomienda no abrir ventanas.

¿Cómo ventilar la casa, entonces? Afortunadamente, unaa limpieza idónea de la atmósfera es posible gracias a los purificadores de aire. Son equipos que suman varias tecnologías para actuar contra la posible existencia de polen en nuestra casa y, a su vez, contra todo tipo de olores indeseables y otros compuestos volátiles orgánicos e inorgánicos que también provocan o agravan las alergias.

Así, el filtro Hepa, el carbón activado, la luz ultravioleta, o el generador de ozono suman sus potencialidades para conseguir resultados magníficos, siempre adaptados a la atmósfera a tratar en función de superficies, tipo de contaminación (humo de tabaco, polen, olores a pinturas, etc.) o la necesidad de programaciones para tratamientos de choque puntuales.

De lo que se trata, en suma, es de purificar el ambiente para hacer de nuestra casa un lugar más confortable y saludable para todos sus habitantes, sean alérgicos o no, incluidas las mascotas, pues ellas también pueden padecer alergias al polen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *