Eliminación de levaduras con ozono

Industria vitinícola y ozono

El vino es un producto de compleja elaboración, que requiere un trabajo metódico y riguroso en el que nada puede fallar para alcanzar el éxito al final del proceso. Pero, aunque los factores más variables suelen estar controlados, siempre existen peligros que pueden jugar una mala pasada y acabar con  la cosecha y con todo el esfuerzo realizado después, provocando cuantiosas pérdidas económicas.

Uno de los problemas más temidos en el sector vitivinícola son las contaminaciones del vino por problemas ajenos a su elaboración, como cambios o anomalías en los aromas o en los sabores por el moho. Ambos son problemas graves que no pueden superarse y obligan a darlo todo por perdido, pero es posible el control y prevención gracias a la tecnología del ozono.

Por un lado, los anisoles son sustancias emitidas por la transformación de compuestos clorados como insecticidas, desinfectantes de maderas o lejías, mientras que por otro algunos hongos filamentosos hacen que el vino huela a enmohecido. En tercer lugar, las levaduras Brettanomyces ocasionan olores fenólicos o animales.

Es decir, todos ellos son amenazas claras y prevenibles que hacen peligrar la producción de vino en las bodegas como consecuencia de su simple presencia. Es por ello que ha de actuarse en todos los frentes para evitarlos, pero no será necesario hacerlo si recurrimos a una única y efectiva arma: el ozono.

La limpieza de las bodegas con ozono es el mejor mecanismo de prevención que evita y controla posibles problemas de este tipo. Básicamente, se trata de un lavado con agua ozonizada que no haga necesario el uso de desinfectantes y lejías como las citadas.

De este modo, se logra un doble resultado: no se utilizan los peligrosos y agresivos  limpiadores y al mismo tiempo se consigue una desinfección máxima sin efectos secundarios de ningún tipo ni para las personas, ni para el producto ni, por supuesto, para el entorno.

En definitiva, los hongos y levaduras quedan eliminados de un modo efectivo, al mismo tiempo que acabamos con el fantasma de los compuestos clorados. Pero eso no es todo, porque si se realiza una desinfección ambiental se refuerzan los efectos gracias a un control paralelo de levaduras, hongos y esporas que tan habitualmente se encuentran en el aire de estos espacios donde abundan las barricas.

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