Cómo funcionan los ozonizadores

Eliminar olor a tabaco y a humo de las chimeneas

El olor a tabaco o al humo procedente de una chimenea son olores intensos difíciles de erradicar de nuestro hogar. Su intensidad y persistencia son tales que hemos de recurrir a soluciones realmente eficaces para garantizar su eliminación, tanto en lo que respecta a su pestilencia como a sus efectos nocivos para la salud. En ambos casos, la tecnología del ozono es un remedio perfecto, que logra resultados sin competencia, tan inocuos como definitivos.

El tabaco, por un lado, no sólo acaba inundando el ambiente con una peste que parece casi imposible de eliminar, sino que además difunde una gran cantidad de partículas de distinto tipo potencialmente dañinas para nuestro organismo. Mientras, por su parte, el humo de la chimenea se extiende por la casa incluso aunque tengamos instalados protectores herméticos, que no acaban de serlo nunca del todo.

Por lo tanto, para evitar estos problemas de olfato y, como decimos, también de salud, podemos tomar medidas caseras, como una buena ventilación diaria durante unos minutos o aplicar complicadas soluciones caseras como el el uso de vinagre o agua caliente jabonosa, pero que finalmente no acaban siendo sino soluciones a medias.

El ozono, sin embargo, es una solución llena de ventajas, que hace desaparecer el olor a humo por completo, así como sus nocivas partículas volátiles de un modo rápido, sencillo e inocuo para la salud y el medio ambiente.

Tanto el ozonizador de aire como el purificador de aire (incluye una suma de tecnologías, como el ionizador, filtros, rayos ultravioleta y ozonizador) nos permiten conseguir una eliminación de olores completa. En su caso, el purificador, además, consigue que las partículas queden retenidas en los potentes filtros que incorpora, mientras que el ozonizador las destruye casi en su totalidad.

Del mismo modo, el olor a quemado que pudiera haber de forma esporádica en el hogar procedente de la cocina también se eliminaría con el uso del generador de ozono. En lo relativo al olor a tabaco, no podemos dejar de mencionar el ozonizador de coche, que también consigue excelentes resultados. Tan sólo con su sujeción al salpicadero de un dispositivo compacto y de bajo consumo, que alimenta la toma del encendedor, podemos disfrutar de un ambiente limpio, libre de humos, olores desagradables de cualquier clase, sin necesidad de recambios y con un funcionamiento automatizado.

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