Ozonizador e ionizador de coches

El ozono proporciona un ambiente fresco y agradable en el coche sin tener que recurrir a perfumes que enmascaran los olores ni a ambientadores químicos, nocivos para nuestra salud.

El interior de los vehículos puede albergar olores muy molestos por las causas más distintas: humo de tabaco, aerosoles químicos usados para la limpieza de su interior, un viaje con mascotas, comida que nos dejamos olvidada bajo los asientos o en el maletero.

Sea cual sea su causa, el ozono puede sustituir los olores más molestos en un ambiente fresco y saludable. A su vez, descontamina el ambiente de diferentes agentes alérgenos que hayan podido colarse en el coche. Sin duda, es la eterna respuesta de cómo eliminar malos olores en el coche.

Los dispositivos diseñados para este uso reciben el nombre de ozonizadores de aire para vehículos. Son unos equipos electrónicos con efecto ionizador de bajo consumo eléctrico y fácil mantenimiento, que no requiere recambios y tiene una vida útil que va desde los cinco hasta los diez años.

Básicamente, se trata de un ozonizador de aire compacto basado en la desinfección con ozono que, conectado a la toma del mechero y fijado al salpicadero o donde deseemos, logra ozonizar el vehículo en no más de veinte minutos.

Consigue los mejores resultados en quitar el olor a tabaco incluso en coches atestados de humo, transformando su interior en un lugar saludable. También es perfecto para circular por lugares donde el ambiente esté cargado de polen o alérgenos que amenacen nuestra salud y puedan provocarnos síntomas tan molestos como el lagrimeo o el estornudo constante.

Su pequeño tamaño y eficacia lo hacen idóneo para vehículos de todo tipo (coches particulares, furgonetas, camiones, taxis o autobuses…). Al igual que los ozonizadores de aire mayor tamaño, este dispositivo hace desaparecer los malos olores sin camuflarlos. El resultado es una atmósfera pura y oxigenada gracias a su emisión de ozono.

La acción del ozono es segura y respetuosa tanto para la salud humana y la del planeta. Su eliminación de malos olores los neutraliza sin disimularlos, simplemente los hace desaparecer gracias al poder oxidante de este gas natural para desodorizar y destruir las bacterias y la eliminación de los virus que flotan en él. Por lo tanto, su toxicidad es nula.

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