Cómo funcionan los ozonizadores

Funciones del ionizador y del ozonizador

Tanto el ionizador como el ozonizador son dispositivos ambientales que mejoran la calidad del aire en espacios interiores, ya sean domésticos, empresariales, locales públicos o de cualquier otro tipo.

De forma general, su uso puede ser indiferente en numerosas ocasiones, pero comparar las funcionalidades de ambos aparatos facilita la elección en vistas a obtener los mejores resultados en situaciones concretas.

Allí donde esté en funcionamiento, sea o no continuo, el ionizador tiene la principal función de brindarnos una atmósfera saludable, que huele a aire puro de montaña o, por ejemplo, al aire que respiramos en espacios abiertos después de una tormenta.

El flujo de millones de iones negativos inyectados a la atmósfera por el dispositivo equilibra la atmósfera y la libera de partículas orgánicas e inorgánicas potencialmente dañinas o molestas, incluyendo olores, bacterias, virus, mohos y las procedentes de materiales plásticos y equipos electrónicos.

Su manera de hacerlo es incrementando el peso de cada una de las partículas nocivas, que tienen carga positiva, un aumento logrado por la unión de los iones negativos emitidos con el ionizador, atraidos magnéticamente por ser polos opuestos.  Así, tras precipitarse al suelo, pueden barrerse o aspirarse fácilmente.

Por lo tanto, funciona de un modo distinto a la tecnología del ozono, que actúa por desintegración de los microorganismos y demás elementos ambientales, logrando una desinfección y desodorización por oxidación.

La rotura de la estructura de los elementos o partículas suspendidas e el aire, y también en otras superficies, lo hace idóneo para garantizar un aire limpio y agradable, oxigenado, también sin representar peligro alguno para la salud.  Su uso se limita, normalmente, a un funcionamiento durante un lapso de tiempo que controlaremos de forma automática con los temporizadores que incluyen muchos de los modelos.

Un regular control microbiológico de la calidad del ambiente nos permite comprobar su eficacia, si bien estas pruebas sólo suelen hacerse con aparatos de uso profesional, pero no con los domésticos. No podemos olvidar, por último, que el ozono puede inyectarse en agua o en aire, y hay equipos mixtos para elegir una u otra opción, por lo que también se amplían sus funcionalidades en estos casos.

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