¿Qué alimentos mejoran la alergia primaveral?

Una dieta adecuada puede ayudarnos a reducir los molestos síntomas que nos provoca la alergia a la primavera, como la irritación ocular, los problemas respiratorios, los estornudos, la tos o la congestión…

Alimentarnos para combatir la alergia al polen es posible eligiendo alimentos que mitiguen sus síntomas, siempre y cuando éstos sean moderados. En casos más graves, por supuesto, un tratamiento médico contra alergias es necesario.

Así, si el grado de alergia es pequeño podemos beneficiarnos de los antihistamínicos naturales que contienen los alimentos y utilizarlos como remedios para la alergia, sin necesidad de ingerirlos de forma sintética a través de medicamentos.

Entre otros alimentos y sustancias aconsejadas están el yogourt, la vitamina C, la vitamina B5 (presente en la levadura de cerveza, el salvado, el germen de trigo, los cereales integrales, el salmón, las legumbres y los frutos secos), el magnesio, el zumo de rábanos, el ginko biloba, los ácidos grasos omega-3 (lo encontrarás en los pescados azules), la jalea real, la quercetina, la manzana, cebolla, espinaca, kiwi, naranja, piña, tomate, melocotón, papaya, brócoli y aguacate.

Recordemos que lavar adecuadamente la fruta y verdura es necesario no sólo para desinfectarla sino para eliminar restos de pesticidas, fertilizantes o granos de polen que pudieran haberse pegado en su piel. Se aconseja el uso de purificadores de aire para conseguir una limpieza tan eficaz como inofensiva para nuestro organismo.

Pero ojo, porque estos y otros alimentos también pueden agravar nuestra alergia si nos provocan alergias cruzadas, cuyas consecuencias pueden ir desde el simple picor en la zona de la boca y garganta hasta extenderse por el resto del cuerpo e incluso provocar un shock anafiláctico. En todo caso, un alergólogo nos aconsejará al respecto en función de las reacciones de nuestro organismo. No dudemos en consultarlo.

En caso de estar medicándonos contra la alergia, vigilemos la posible interacción de algunos alimentos con algunos de sus compuestos, como la teofilina. Su absorción puede alterarse si ingerimos pomelo, café, cacao, té, carnes y algunas hortalizas. ¿La solución? Evitar estos alimentos, simplemente. Y, en caso de duda, plantearla siempre a los médicos especialistas.

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