El Asma y rinitis alérgica

Hasta hace poco tiempo se ha estado pensando que el asma y la rinitis eran distintas enfermedades, pero en la actualidad son muchos los médicos que piensan que una única patología es la causante de ambas enfermedades,  afectando en ocasiones a las vías bajas provocando el asma o a las vías altas, provocando la rinitis. El primero se caracteriza por una inflamación en los bronquios que provoca falta de aire, tos y opresión en el tórax. En el caso de la rinitis hablamos de una inflamación en la mucosa nasal manifestándose con estornudos, taponamiento de la nariz, picor nasal y mucha mucosidad.

En cualquier caso las alergias van aumentando cada año así como cambiando el perfil de las personas que las padecen, debido entre otras causas, al incremento de la contaminación. La higiene también puede explicar el aumento de dichas alergias ya que se sostiene que nuestro sistema inmunológico necesita estar en contacto directo con los gérmenes durante su desarrollo y si no los encuentra se enfoca en otra serie de organismos que en principio son inofensivos, como los pólenes.

La evolución de los síntomas propios de una crisis alérgica va desde que un bebé nace hasta los cinco años de edad, fecha en la que aparece el asma, pero cada día más estas alergias aparecen  en adultos y personas ancianas que nunca habían sufrido ningún síntoma con anterioridad, con lo que se demuestra que el factor ambiental puede resultar determinante.

Para diagnosticar cualquier tipo de alergia, las pruebas cutáneas realizadas en centros especializados, es la prueba más frecuente, aunque no suelen ser concluyentes. Cuando los síntomas alérgicos no son demasiados persistentes, los doctores manejan este trastorno con fármacos y que caso de continuar dichos síntomas se suele recurrir a la inmunoterapia, es decir, a las vacunas que suele ser una eficaz alternativa. Existen dos tipos de vacunas: las que se administran con inyecciones y la sublingual, es decir con unas gotas que se colocan debajo de la lengua. Los efectos de este tipo de vacunas suelen mantenerse durante un par de años una vez se ha retirado el tratamiento.

Para cualquier tipo de persona que padezca una alergia, ya sea en menor o mayor grado, es importante seguir una serie de medidas, aparte de las médicas, que contribuyan a aliviar los síntomas provocados por dichas alergias. Una de las más importantes y efectivas es el uso doméstico de unos aparatos conocidos como purificadores de aire y que logran eliminar eficazmente las partículas causantes de las alergias a la vez que logran mantener un ambiente limpio y respirable.

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