Ventajas del ozono frente al cloro en el tratamiento de aguas residuales

Cloro vs ozono en tratamiento de aguasLa cloración es la tecnología de desinfección del agua más utilizada para su regeneración.  Sin embargo, su uso amenaza nuestra salud y desequilibra el entorno, pues genera compuestos potencialmente dañinos. Por su parte, el ozono logra una mayor desinfección de un modo natural, inofensivo para el organismo humano y ecológico.

El cloro es uno de los productos más usados en la desinfección de aguas por su capacidad para destruir microbios, pero a su contacto con la materia orgánica del agua produce olores desagradables y sustancias peligrosas de efectos mutagénicos y cancerígenos. En lo que respecta al uso de aguas residuales tratadas con cloro también supone un problema la destrucción del equilibrio biológico de la misma, sobre todo si se pretenden acciones como su incorporación a la naturaleza o su reutilización para procesos alimentarios.

El bajo costo del tratamiento de aguas con cloro y su facilidad de uso son otros factores que ha extendido su uso, pero no cesa de aumentar la preocupación de las autoridades sanitarias ante los preocupantes niveles de elementos nocivos. Especialmente alarman los trihalometanos (THM), unos compuestos con potencial cancerígeno presentes en el agua clorada.

El ozono, al destruir bacterias y virus a nivel celular, esteriliza el agua y la deja purificada igualmente, pero sin estos inconvenientes. Al contrario, presenta ventajas añadidas, como la eliminación de olores, la ausencia de residuos y una rapidez mucho mayor de actuación (segundos o minutos frente a horas). De media, la ozonización desinfecta de 300 a 3.000 veces más rápido que la cloración.

Siendo inocuo en las dosis adecuadas, además los posibles problemas en su aplicación derivados de una mala praxis pueden detectarse fácilmente para evitar que éste llegue a niveles tóxicos.

En general, el tratamiento de aguas con generadores de ozono ozono consigue niveles más altos de desinfección y calidad biológica del agua en comparación con otros métodos, entre ellos el cloro o la luz ultravioleta.

El comportamiento del ozono como purificador de aguas lo convierte en candidato ideal para suceder al cloro en el reinado de las desinfecciones de aguas residuales o naturales para su potabilización. Los subproductos detectados en las aguas tratadas con cloro representan un problema para la salud y dificulta el cumplimiento de la normativa europea, que exige reducir los niveles en los procesos de potabilización convencionales. Unas necesidades que los tratamientos con ozono cubre sin problemas.

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