Potabilización de Agua

Purificación del agua potable con ozono

El agua que normalmente bebemos proviene de los sistemas muncipales, por lo que ha pasado por un proceso de potabilización. Pero nadie puede garantizar que los suministros que llegan hasta nuestro hogar sean tan seguros como cuando superaron los análisis antes de salir de la planta depuradora. Un modo accesible para obtener una certidumbre total sólo es posible reforzando la desinfección con el uso de generadores de ozono.

Controlar por uno mismo la desinfección del agua que sale del grifo proporciona un agua más pura y confiable, sobre todo si tras analizar el agua comprobamos que presenta deficiencias que podemos subsanar. Puede ocurrir, por ejemplo, que el agua se contamine durante su recorrido por las tuberías o que nuestro abastecimiento provenga del agua de un pozo o depósito de agua pluvial de obligada purificación.

Hacerlo es sencillo siempre y cuando se cuente con un asesoramiento profesional que nos proporcione la maquinaria adecuada y realice un seguimiento de los resultados, si bien los dispositivos en muchas ocasiones son de uso automatizado.

En todos los casos, el objetivo es el mismo: conseguir agua óptima para diversos fines mediante su tratamiento con diversas tecnologías como los filtros, el ozono o los rayos ultravioleta. ¿Pero, cuál elegir? El ozono es una opción muy interesante por su capacidad de oxidación del agua, logrando la destrucción de los microorganismos patógenos, hongos, virus y de todo tipo de partículas nocivas.

Su ventaja frente a los cloros y los filtros es más que evidente. A diferencia de los filtros, los tratamientos para el agua con ozono sí eliminan las bacterias y virus, haciéndolos desaparecer, y no reteniéndolos o atrapándolos, como ocurre con el filtrado. Además, frente al cloro presenta un mayor poder de desinfección sin el terrible efecto secundario de añadir toxicidad al agua.

Asímismo, los generadores de ozono pueden utilizarse en combinación con otros métodos para purificar el agua para un resultado más profundo, como por ejemplo la luz ultravioleta (osmosis inversa). Y, por supuesto, su uso no sólo se reduce a la desinfección del agua que nos llega, porque además la dota de un poder desinfectante importante, inocuo para la salud. Como ya sabemos, son innumerables los usos prácticos que nos brinda el agua ozonizada en la limpieza del hogar (lavado y desodorización de superficies, colada, esterilización de la vajilla, desinfección de alimentos, higiene personal…).

Del mismo modo, los ozonizadores permiten la desinfección del agua  residual doméstica para nuevos usos como el riego de jardines, el lavado del coche o, pongamos por caso, el llenado de fuentes o piscinas.

El equipo adecuado en cada caso depende de las necesidades de cada usuario (calidad del agua recibida y deseada, presupuesto y usos que vayamos a darle). Para hacernos una idea, pensemos que existen desde pequeños generadores de ozono para agua adaptados al grifo hasta equipos de mediano y gran tamaño diseñados a la medida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *