Desinfección de ropa y textiles

Cómo quitar malos olores en la ropa y otros tejidos

Como sabes, el ozono es un potente desinfectante y desodorizante con múltiples aplicaciones, como higiene alimentaria, en el tratamiento de aguas, tiene múltiples aplicaciones en la salud. Pero, ¿sabías que entre las aplicaciones y usos del ozono está la limpieza de la ropa y otros tejidos de la casa o de la empresa, como alfombras, manteles, servilletas, toallas, ropa de bebé, lencería, cortinas, ropa de cama, etc.?

Su lavado se realiza a nivel profesional en tintorerías que trabajan con agua ozonizada y también se obtienen óptimos resultados en el ámbito doméstico. Se trata de una limpieza ecológica y muy eficaz, que elimina olores, consigue muy buenos resultados en blancura e higiene y respeta al máximo la calidad de los tejidos.

El uso de generadores de ozono en el tratamiento de tejido, no solo es aplicable en lavanderías industriales, sino que es una técnica muy útil para su uso en residencias de estudiantes, hoteles, restaurantes, hospitales y geriátricos, puesto que son establecimientos donde duermen distintas personas por períodos de tiempo, y aunque se cambien y laven bien la ropa de cama, hay otros textiles como cortinas y tapicerías que no suelen ser lavadas cada vez que cambia el inquilino, con el consiguiente peligro de proliferación y desarrollo de bacterias, patógenos, etc.

El funcionamiento del ozono en el agua consiste en descomponer las partículas que causan el mal olor y convertirlas en no perjudiciales, haciendo desaparecer el olor como por arte de magia. Pero no es magia, es la acción de este gas natural, que abre las fibras de los tejidos, permitiendo una mejor acción de los detergentes y suavizantes.

Importante señalar la ventaja de permitirnos prescindir de productos tóxicos de limpieza, como los blanqueantes clorados, que desprenden olores fuertes y a largo plazo pueden ser nefastos para la salud.

Igualmente, su uso es apropiado para hacer desaparecer los gases tóxicos, como el formaldehído, y demás componentes sintéticos utilizados en la fabricación de alfombras, cortinas o tapicerías recién compradas. En estos casos, el  ozono descompondría dichos químicos en moléculas simples, neutralizándolos hasta eliminar los malos olores.

El poder oxidante del ozono evita el uso de blanqueantes clorados o lejías y logra óptimos resultados con agua fría, con el consiguiente ahorro energético. Lavar tejidos con agua ozonizada en casa para un uso industrial, por ejemplo en un comedor colectivo, residencia, colegio restaurante o bar, posibilita una limpieza profunda de los tejidos sin necesidad de recurrir a los limpiadores convencionales, y con un resultado natural, libre de olores de todo tipo.

Recordemos que el ozono no enmascara los olores, como sí hacen los ambientadores químicos, sino que destruye las partículas que producen el mal olor y las transforma en elementos no perjudiciales para un resultado fresco de nuestra ropa y demás tejidos.

Ropa del bebé, toallas, ropa interior, uniformes que suelen ensuciarse y desprender olores fuertes a alimento, humo, pinturas, gasolinas… (mecánico, camarero, pintor o cocinero), alfombras y moquetas (elimina el moho, incluidos su característico olor), la ropa guardada durante mucho tiempo y cualquier otro tejido con olor a “viejo”.  En general, el simple enjuague con agua ozonizada, sin necesidad de detergentes, logra eliminar olores de todo tipo sin añadir ningún otro.

En la práctica, el ozono se disuelve en el agua durante todo el proceso de lavado, y este flujo continuo se consigue a través de una toma de agua que va desde el ozonizador hasta la balsa de la lavadora, ya sea ésta industrial o de modelo doméstico.

Os dejamos un vídeo de cómo funciona nuestro equipo desinfectador de tejidos:

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