Ventajas de desinfección con generadores de ozono

Procesos del tratamiento de aguas residuales a base de ozono

Si el agua residual contiene sustancias orgánicas resistentes a la biodegradación, o si la actividad biológica en el circuito del agua debe ser limitada, el tratamiento con ozono es el proceso más adecuado. Después del flúor, el ozono es el oxidante más potente. Sin embargo, reacciona para formar productos oxidantes y oxígeno, y no causa salinización del agua tratada.

El ozono no se puede almacenar, por lo que se produce siempre a partir del oxígeno, con generadores instalados en el lugar de aplicación. Para aplicaciones industriales, se pueden conseguir concentraciones de ozono del 10 al 14 % por peso con un consumo de energía por debajo de los 10 kWh/kg. Estas altas concentraciones, que sólo pueden conseguirse aplicando oxígeno puro, son beneficiosas porque los costes mecánicos y energéticos para la disolución del ozono en el agua son inferiores y las reacciones ocurren más rápidamente.

Para poder atacar las sustancias resistentes a la degradación directamente con ozono, el tratamiento de ozono está instalado muchas veces tras una fase de limpieza biológica. En oxidaciones parciales, el ozono combate los componentes persistentes que han quedado en el agua, que de esta manera se hacen accesibles para la purificación biológica. Una medida para conocer la capacidad de degradación de los componentes del agua residual es el índice de DQO o DBO, es decir, la demanda química de oxígeno o demanda biológica de oxígeno. Cuanto más pequeño es este índice, mejor es la depuración biológica del agua. En las aguas residuales de una fábrica de celulosa, por ejemplo, el índice DQO/DBO en la primera fase se redujo, con la aplicación de ozono, de 8 a 3, y a la vez, el índice DQO de limpieza subió del 45 % a más del 80 %. En la industria textil, la fase de ozono después de la planta de tratamiento se utiliza para eliminar el color del agua. En el sector farmacéutico, el ozono se usa para la desinfección y desactivación de organismos patogénicos.

Si por razones económicas o ecológicas se reutiliza el agua, la contaminación orgánica de la misma puede reducirse a través de procesos biológicos. Un buen biocida es el ozono, ya que no contribuye a la salinización e, incluso en dosis muy bajas, inhibe la actividad biológica.

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