Ozono en escuelas infantiles

Usando Ozono en escuelas infantiles

Es bien sabido que en las instalaciones frigoríficas la mayor parte de las bacterias son destruidas por medio de un proceso de ozonización del aire relativamente débil. Este tipo de tratamiento es igualmente válido para otras instalaciones como por ejemplo: aulas, pabellones de enfermos, almacenes de venta, etc. Es debido a lo anterior, especialmente si se tiene en consideración la higiene del recinto, el hecho de que el uso de un generador de ozono se convierta en una idea muy recomendable.

Aplicar este tipo de medidas no solamente sirve para la eliminación de los malos olores del aire en estos locales, y de esta manera hacer más agradable la estancia en ellos, sino que tienen asimismo un impacto de gran importancia desde el punto de vista profiláctico. Por una parte se disminuye el riesgo de adquirir una infección y por otra se aumenta la fuerza de resistencia del organismo por el efecto de un aumento en la tasa de oxigeno.

Cuando un alumno, por la circunstancia que sea, es portador de una enfermedad contagiosa, los microorganismos causantes de dicha enfermedad encontrarán en las aulas por las que transite el paciente el ambiente propicio para su incubación y posterior multiplicación; a continuación veremos cómo el porcentaje de contagios aumentará progresivamente y de igual forma los demás niños irán enfermando.

En las guarderías el ozono está especialmente indicado, ya que sus ocupantes por razones de edad no han desarrollado aún sus defensas, lo que los convierte en una población mucho más susceptible para contraer diferentes tipos de infecciones. Una considerable cantidad de de guarderías de los Estados Unidos y de Europa se encuentran sometidas a una ozonización constante para neutralizar cualquier tipo de enfermedad contagiosa que pudiera venir del exterior. Los tratamientos de choque están especialmente indicados en los sanitarios de las diferentes salas y en las cocinas. Con este proceso se logra eliminar cualquier tipo de contagio, incluso el de enfermedades provocadas por hongos como por ejemplo el “pie de atleta”.

Una de las pruebas más convincentes de la acción del ozono es la ausencia total de olores de tipo orgánico e inorgánico.

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