Métodos de ozonización del agua

Métodos de Purificación del Agua

Los métodos de purificación de aguas son muchos y muy variados, cada uno de ellos puede controlar, con distintos grados de efectividad, uno o más de los contaminantes clasificados anteriormente. En la mayoría de los casos no es suficiente con emplear uno solo de los métodos, sino que conviene ordenar en la línea de agua múltiples barreras para lograr o preservar una óptima calidad.

OZONIZACIÓN: El ozono generado habitualmente en una fase gaseosa, es absorbido mediante un correcto mezclado en el líquido a purificar. Una vez disuelto reacciona para provocar una oxidación directa por adición de átomos de oxígeno dentro de cualquier estructura orgánica, provocando un desdoblamiento de las moléculas. También realiza un efecto catalítico favoreciendo la reacción del oxígeno que lo acompaña, consumiéndose también en este caso (a diferencia de una catálisis común en la que el catalizador permanece, al final, intacto).

DESIONIZACIÓN: mediante el paso de agua a través de un lecho de pequeñas esferas plásticas, se realiza el intercambio de iones según sea la selectividad de la resina: catiónica o aniónica. La des-ionización no será absoluta en ningún caso, ya que una pequeña fracción de iones puede ser arrastrada de la resina.

ÓSMOSIS INVERSA: podemos explicar mejor este tratamiento luego de conocer el proceso de ósmosis natural. En el fenómeno de ósmosis, el agua se mueve a través de una membrana semipermeable, desde una zona de menor concentración hacia una más concentrada, hasta un punto en el que se alcanza un equilibrio de fuerzas en el seno del líquido. En la ósmosis inversa, la presión de bombeo, revierte el proceso natural, obteniendo así un agua purificada y, al otro lado de la membrana, un concentrado que se purga.

FILTRACIÓN: es un método primario típico en la purificación de aguas y, por otra parte, el más elemental en cuanto al principio de operación. Sólo entran en juego el tamaño de las partículas a retener y el tamaño de malla o la porosidad del manto filtrante.

ULTRAFILTRACIÓN: el principio es el mismo que el de filtración. En este caso no sólo es posible retener partículas en suspensión sino que se pueden emplear para eliminar turbidez y también para retención bacteriana con cuerpos filtrantes de porosidad microscópica. En general se coloca un filtro común “aguas arriba” para conferirle una mayor autonomía o vida útil.

OXIDACIÓN ULTRAVIOLETA: a longitudes de onda corta comprendidas entre 250 y 265 nm se produce la destrucción del material proteico que compone los microorganismos, bacterias y virus. Basándose en esto se esteriliza el agua exponiéndola a la irradiación de una lámpara emisora en el rango mencionado.

IONIZACIÓN DE PLATA: muchos metales pesados, y la plata en forma relevante, presentan muy buenas propiedades bactericidas. Efecto detectado hace miles de años. Actúa desnaturalizando, por coagulación, el material proteico disuelto en el agua. La forma en la que se incorpora al líquido es mediante una electrólisis controlada, proporcional al caudal de agua. Su efecto residual es amplísimo ya que el remanente de iones protege al agua y a sus conductos y reservorios durante largo tiempo.

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