La infelicidad de la gallina

LOS JUEVES DEL OZONO

¡NO TENGO SITIO PARA NADA!, ¿Y TÚ?

Gallinas. Producción, industria alimentariaSegún andan las cosas, es probable que tu piso sea “pequeñito” o, como se dijo por ahí, “una solución habitacional” más que una casa. Es incómodo, ¿no? Pues imagina no tener espacio casi ni para ponerte de pie: una tortura.

Así hacemos vivir a una serie de animales de los que nos alimentamos. No sé cuánto te preocupan las gallinas, supongo que ni te lo has planteado; para mí es una forma innecesaria de extrema crueldad contra los animales. Pero seguro que sí te interesa tu salud. Así que empieza a preocuparte por el bienestar de la gallina… ya que sus condiciones de vida pueden tener consecuencias ¡en tu salud! (¿En qué peli decían eso de “toodo está conectado”, así con voz misteriosa?)

Siguiendo con el tema del jueves pasado, te planteo la pregunta: ¿hay unos huevos más saludables que otros? Pues sí, porque el caso es que las condiciones de vida en las granjas avícolas son excepcionalmente estresantes para el animal, y los huevos convencionales vienen de gallinas de criadas en estas condiciones. Piensa en cientos de jaulas apiladas hasta dos pisos de altura. Cada jaula en batería contiene alrededor de seis gallinas. Cada gallina tiene un espacio de alrededor de tres cuartas partes de una hoja de papel. Estas gallinas viven sin suficiente sitio para estar de pie o moverse de un lado a otro. Esto les impide hacer lo que es natural e instintivo. Muchas mueren desangradas, picoteadas por sus vecinas.

Verás lo que el nivel de estrés de una de estas gallinas puede hacer con los valores nutricionales de los huevos que consumes, CON TUS HUEVOS:

El cortisol es la hormona del “lucha o huye” que nos hace reaccionar ante los peligros y el estrés. Por lo general vuelve a descender una vez que los niveles de estrés vuelven a la normalidad. Pero cuando el estrés sigue siendo alto, el nivel de cortisol se mantiene alto. Esto debilita tu sistema inmune, tu resistencia a la enfermedad. Impide la absorción de nutrientes y puede hacerte caer enfermo. A largo plazo, puede incluso afectar tu ADN. Los animales reaccionan de la misma manera. Cuando las gallinas están apiñadas en un entorno artificial, tienen exceso de cortisol durante toda su vida. En estas condiciones, su organismo no puede absorber los nutrientes. Además, la dieta de las gallinas no es natural. Se compone de productos y derivados de cereales, proteínas vegetales, productos de fibra y forraje. Observa que digo “productos” y “derivados” en lugar de sólo el nombre de un alimento real. Por eso son tan pocos los nutrientes que pasan al huevo.

Resultado: cuando compras huevos convencionales, tienen poco del valor nutricional que esperabas.

Sin embargo, las gallinas que tienen la posibilidad de vivir en un ambiente natural conservan su comportamiento instintivo: comen de manera natural hierba fresca todos los días y un montón de insectos y larvas. Su dieta es rica en vitaminas, minerales y una fuente natural de proteínas. Los huevos de estas gallinas te proporcionan:

  • 2/3 más de vitamina A
  • 3- 4 veces o más de ácidos grasos omega-3
  • 3 veces más vitamina E
  • 7 veces más beta caroteno
  • 4.- 6 veces de vitamina D

Más espacio equivale a menos enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también estaba preocupada por la “salud” de sus huevos. Querían saber si las condiciones de vida de una gallina tienen algún impacto en el riesgo de contraer salmonelosis.

La Salmonella es el microorganismo patógeno más común en los alimentos. La OMS concluyó que hay mayor probabilidad de encontrar la bacteria en los huevos convencionales de gallinas criadas en jaula. Cuando el número de gallinas que viven juntas se reduce en una cuarta parte, la probabilidad de contraer salmonelosis se reduce a la mitad. Más espacio por gallina, y las posibilidades son aún menores.

Casi el 24% de las granjas con gallinas hacinadas en batería dio positivo en la prueba de Salmonella respecto al 6,5% que se constató en las gallinas de corral. Y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) escribió: “Sin excepción … hubo riesgo significativamente mayor de infección por Salmonella en las gallinas confinadas en jaulas“. La EFSA observó que los sistemas de batería de jaulas tienen una probabilidad 25 veces mayor de contaminación por Salmonella que los de corral.

Entonces, ¿qué tipo de huevo se debe comprar? Resulta confuso cuando te pones a mirar en el súper. Hay un montón de opciones, y muchas de ellas con pretensiones de ser naturales y saludables. Si quieres esclarecer los códigos de los huevos, sigue este enlace. Ten en cuenta que los de “gallinas felices” (o certificados como “ecológicos”) empiezan siempre con cero, y los de “gallinas de los nervios”, con un tres.

Y, visto lo visto, no lo olvides: si no estás dispuesto a invertir un poco más en la compra y quieres librarte de la maldita Salmonella, desinfecta muy bien los huevos antes de usarlos, sobre todo en salsas frías. La mejor opción es un buen lavado bajo un chorro de agua ozonizada. Y sí, tenemos el ozonizador que necesitas.

Un saludo

2 comentarios en “La infelicidad de la gallina

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