EL COLESTEROL DE LOS HUEVOS

LOS JUEVES DEL OZONO

 ¡Eh, cuidado!: Este título ha de leerse de forma literal. No seas malpensado

Me preguntan, a raíz del artículo del jueves pasado, cuál considero que es la alimentación adecuada para que nuestro perfecto cuerpo tenga la capacidad de cuidar de sí mismo: “No como carne, ni grasas animales, ni huevos, ¡y tengo el colesterol alto!” Pues muy mal, claro. No es un defecto de nuestro cuerpo, ni el problema radica en lo que comemos, sino en la calidad de lo que comemos: nos alejamos cada vez más de nuestra propia naturaleza (somos carnívoros, necesitamos carne, lo siento, amigos vegetarianos). Y de la Naturaleza en sí.

Por poner un ejemplo vamos a hablar un poco de los tan denostados huevos y la maldición del colesterol.

Contrariamente a lo que se lee en todas partes, el colesterol no es la causa de las enfermedades de corazón: el colesterol es sobre lo que las enfermedades del corazón actúan. Así que el truco es mantener el colesterol en niveles saludables, no tratar de eliminarlo como si fuera el enemigo. Es una parte importante y natural de tu cuerpo.

Por ejemplo, ¿has oído hablar de un compuesto que hay en el huevo, llamado fosfatidilcolina, que ayuda a mantener el colesterol soluble en la sangre e impide que absorbas demasiado? [1] En este sentido, los huevos pueden jugar el papel de mantener tu colesterol dentro de niveles saludables.

He leído unos cuantos estudios que avalan esto. Uno de los mejores procede de la Universidadde Harvard. En él se siguió la evolución de 118.000 hombres y mujeres durante 14 años. El estudio no encontró evidencia de una relación global significativa entre el consumo de huevos y el riesgo de enfermedad coronaria o de accidente cerebrovascular en hombres ni mujeres.[2]

De hecho, en otro estudio, las personas que comían cuatro o más huevos por semana mostraron tener menos colesterol sérico que los que consumían uno o menos.[3]

Y aún hay otras razones para rescatar los “huevos malditos”: los huevos son un alimento perfecto. Sus proteínas se digieren mejor que las de la carne, el pescado o cualquier otro alimento que puedas comer. Por eso todos los demás alimentos se comparan con la calificación perfecta de las proteínas de huevo, el “100”.

Sí, los huevos solían ser la norma por la cual todas las otras proteínas se medían. El valor proteico de un alimento se mide por la escala de VB (valor biológico). Esta te dice qué porcentaje de una fuente de nutriente dado usa tu cuerpo. Como los huevos fueron considerados la mejor fuente de proteínas, ya que son digeridas y utilizadas por completo, tienen un valor de 100. Una puntuación perfecta.

La soja, considerada tan “saludable” y llena de proteínas por los nutricionistas y los médicos convencionales, únicamente alcanza la puntuación de 47 en la escala de VB. El trigo entero tiene una puntuación de sólo 49.

ESCALA DE VB

ALIMENTO

TASA DE PROTEINA

Huevo (entero)

100

Huevo (clara)

88

Pollo/Pavo

79

Pescado

70

Carne magra

69

Leche

60

Arroz blanco

56

Trigo integral

49

Soja

47

Pero resulta que hay más sorpresas en los huevos, como en los Kinder, aparte de las proteínas y el tipo de grasa: son asimismo “cajitas” de antioxidantes.

A pesar de los continuos llamamientos alarmistas a dejar de comer huevos por completo o, al menos, a tirar la yema lo más lejos posible, ya que te va a matar, un nuevo estudio de Canadá demuestra que las yemas de huevo, esa parte que no debes comer a toda costa, no sólo tiene proteínas y minerales como el calcio y el selenio, sino también antioxidantes. Los investigadores descubrieron que dos yemas de huevo tienen casi el doble de poder antioxidante que una manzana, y cerca de la misma potencia que 25 gramos de arándanos.[4]

Los huevos también contienen todos los aminoácidos que necesita nuestro organismo y muchas vitaminas y minerales. Contienen vitamina A, riboflavina (vitamina B2), ácido fólico (vitamina B9), vitamina B6, vitamina B12, colina, hierro, calcio, fósforo, potasio, y mucho más.

Así, sólo por comer huevos, tendrás mayores niveles de vitaminas B12, A, E y C circulando por tu cuerpo. Vas a mejorar tu sistemna nervioso, a tener mejor la piel y a conseguir una mayor protección frente a la enfermedad.

Eso sí, no todos los huevos son iguales. Pero como esto ya se está haciendo muy largo, la semana que viene te lo cuento.

Y si quieres que tus huevos estén libres de Salmonella al hacer la mayonesa, no olvides lavarlos bien bajo un chorro de agua ozonizada.

Un saludo



[1] Jiang, Y., Noh, SK,. Koo, SI. “ Egg Phosphatidylcholine Decreases the Lymphatic Absorption of Cholesterol in Rats,” Journal of Nutrition. 2001;131:2358-2363.

[2] Hu FB, Stampfer MJ., et al. “A prospective study of egg consumption and risk of cardiovascular disease in men and women.” JAMA. 1999 Apr 21;281(15):1387-94.

[3] Song, WO. Kerver, JM. “Nutritional Contribution of Eggs to American Diets,” Journal of the American College of Nutrition 2000; 19( 90005): 556S-562S

[4] Nimalaratnea C., Lopes-Lutza D., Schiebera A and Wu J. “Free aromatic amino acids in egg yolk show antioxidant properties.” Food Chemistry, November 2011, Volume 129, Issue 1, Pages 155-161.

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