¿Nos estamos envenenando?

LOS JUEVES DEL OZONO

¿Te preguntas si los productos etiquetados como Ecológicos valen el dinero que cuestan?

Bueno… depende de qué producto se trate.

La definición de ecológico se ha degradado hasta el punto de que a veces no quiere decir nada. Algunas carnes denominadas ecológicas pueden ser tan malas como  la más barata de ganado alimentado con “pienso-basura” y cebado a hormonas.

Con los productos vegetales ocurre lo mismo.Algunos son francamente venenosos. Otros no son tan malos. Más abajo te incluyo una lista de los peores y los que no son tan malos.

El problema estriba, principalmente, en el hecho de que la industria alimentaria pone ciertos venenos en nuestros alimentos y estos se quedan allí hasta que nos los comemos. La normativa vigente permite e incluso defiende esta práctica.

Por ejemplo, en un control sobre fresas, se comprobó la existencia de 30 plaguicidas diferentes en fresas vendidas para el consumo. Otra prueba reveló 10 plaguicidas diferentes en una sola muestra comercial de espinacas.[1]

Algunos de estos productos interfieren con los nutrientes del alimento. Muchos tienen efectos impredecibles de los que sabemos muy poco. Los que me resultan más preocupantes son los que causan estragos en nuestro sistema hormonal. Quizá hayas oído hablar de ellos: son los disruptores endocrinos.

El pesticida endosulfán es un buen ejemplo de esto. Aparece en los alimentos con más frecuencia que cualquier otro producto químico en el mercado.[2] A pesar de la evidencia de que el endosulfán activa los receptores de estrógeno,la FDA insiste en que es seguro. Sin embargo, ¿cómo puede alguien saber lo que décadas de consumo de este y otros compuestos estrogénicos puede provocar?

Cuando estas sustancias entran en la sangre, nuestro cuerpo los confunde con hormonas reales. Para los hombres, esto significa la disolución gradual de las características masculinas y el desarrollo de características femeninas, además de un crecimiento anormal de la próstata. En las mujeres, significa un aumento del cáncer de mama y de ovario y un dramático empeoramiento de los síntomas de la menopausia.

Contrariamente a lo que he visto que se afirma en algunos sitios, se puede evitar la mayoría de estos compuestos comprando productos certificados como provenientes de la ganadería o agricultura ecológica.

Ya, ya lo sé: hoy en día no resulta muy viable económicamente el comprar productos ecológicos en general; pero sí puede tener sentido el comprar los que suelen estar más contaminados.

Así que aquí están los mejores y los peores:[3]

Los 10 peores: compra ecológicos

10 menos contaminados: vale comprar convencionales

  Frambuesas

  Espárragos

  Fresas

  Aguacates

  Manzanas

  Plátanos

  Pimientos

  Brócoli

  Apio

  Coliflor

  Cerezas

  Kiwi

  Uvas

  Mangos

  Nectarinas

  Cebollas

  Melocotones

  Papaya

  Patatas

  Piña

Por supuesto puedes (y debes) lavar las frutas y verduras para eliminar la suciedad, insectos y cera, pero con los plaguicidas esto no es efectivo, ya que muchos están diseñados para “pegarse” a la superficie del alimento y no se van con un simple lavado con agua. De hecho, en los controles de los que he hablado antes, las frutas y verduras estudiadas estaban, como cualquier producto puesto a la venta, lavados y preparados para el consumo.

He aquí unas cuantas recomendaciones para evitar meternos en el cuerpo compuestos químicos nocivos:

  •  Evitar los productos con golpes. Son más propensos a tener concentraciones de plaguicidas en el interior de la fruta.
  • Pelar las frutas y verduras y eliminar las hojas exteriores de la col, lechuga, ajo y cebolla.
  • Para los productos sin cáscara, remojar en una mezcla de vinagre y agua (en partes iguales). Después de 10 ó 15 minutos, enjuagar con agua fría.
  • Si no tienes tiempo para eso (que es lo normal), un lavado con agua ozonizada es el sistema más eficaz para no dejar ni rastro de plaguicidas. ¡Ni de microbios!

Así que, ya ves, hoy sí que sí: ¡pon un ozonizador en tu vida!

Saludos



[1] Environmental Working Group. Report Card: Pesticides in Produce. www.ewg.org

[2] Environmental Protection Agency (EPA). 2002. Reregistration eligibility decision for vinclozalin. Office of Prevention, Pesticides and Toxic Substances (OPPTS) EPA 738-R-02-013.

[3] Shopper’s Guide to Pesticides and Produce. Press Release. Oct 21, 2003

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