Me niego a beber más agua( aunque haya sido desinfectada con ozono, sí)

LOS JUEVES DEL OZONO… SIN OZONO

¡BEBE AGUA! ¡BEBE AGUA! ¡NO HAS LLEGADO A LOS DOS LITROS! ¡Qué agonía!

Que sí, que sí, que beber agua es de lo mejor, quién lo duda. Sobre todo si tienes sed…

Pero, ¿es eso excusa para que no paren de bombardearnos con la frasecita de que TIENES que beber dos litros de agua al día? ¿Justifica que tengamos que andar como enfermos terminales con la botella colgando de la mano en el tren, por la calle, en el metro, donde estés?

Estamos esclavizados por los botellines de agua. Y algo se rebela en mí cada vez que me debato entre la pereza de sacarlo del bolso y la idea remachada en mi cerebro de que BEBO MUY POCO, qué peligro.

De manera que, en armas contra el tópico de que mi sobrina, pongamos por caso, 1,60 de altura, 50 Kg de peso, estudiante, tenga que beber la misma cantidad de agua que mi vecino, 1,90 de altura, calculo que al menos unos 80 kilos en canal, entrenador del equipo de fútbol de un colegio, me puse a investigar y…

¡ATENCIÓN!

Existe un tipo de intoxicación por agua (y no es el ahogamiento, por si estabas pensando el chiste), con síntomas como cansancio, calambres, pérdida de agilidad mental, vómitos, nauseas, dolor de cabeza, convulsiones y parálisis. En casos extremos puede llegar provocar ataques cardiacos. Incluso existe una enfermedad mental caracterizada por la compulsión de beber agua constantemente: la potomanía.

El consumo de agua diario depende del gasto de esta por el organismo, que viene condicionado por diversos factores como el clima, la humedad, altitud, constitución física, edad y actividad diaria (de sentido común, ¿eh?)

La concentración de agua presente en el organismo está ligada a la cantidad de electrolitos (como el sodio). El cuerpo trata de mantener el nivel de agua total y, por tanto, una concentración constante de electrolitos, sigamos con el ejemplo del sodio. Cuando los niveles de éste son altos, el cuerpo retiene agua para diluir su exceso, aumentando la sensación de sed y produciendo menos orina. Por el contrario, cuando la concentración de sodio desciende demasiado, los riñones excretan más agua para restaurar el equilibrio.

El cerebro altera su funcionamiento cuando no encuentra niveles adecuados de sodio en el torrente sanguíneo, de ahí los síntomas que antes mencionaba. Este déficit de sodio también ataca al riñón, modificando su funcionamiento.

Vamos, una maravilla beber de más, de ahí la maldición del capitán Haddock, uno de cuyos improperios favoritos era: “¡Bebe-sin-sed!”. (Vale, quizá él se refería más bien al ron, pero para el caso me vale…)

LA NECESIDAD REQUERIDA POR CADA ORGANISMO SE EXPRESA POR LA SED, ESTA ES LA ÚNICA MANERA DE MEDIR CUANTA AGUA REQUIERE EL ORGANISMO. NO HAY OTRA FORMA DE MEDIRLA.

¿Ves? Lo que yo decía. Que ya es hora de que soltemos la dichosa botellita y las consignas comerciales, y empecemos a escuchar a nuestro –sabio- organismo.

Y, ya sabes, aunque dejes de beber como un autómata, no dejes de usar agua ozonizada para desinfectar cualquier cosa que lo necesite…
Saludos

Un comentario en “Me niego a beber más agua( aunque haya sido desinfectada con ozono, sí)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *