Salmonella e higiene alimentaria

Generadores de Ozono en la Prevención de la Salmonella

El uso de Generadores de Ozono es una eficaz herramienta para prevenir la Salmonella en los alimentos

Uno de los sucesos más comunes por el que este microorganismo patógeno puede contaminar los productos avícolas es por medio de una contaminación cruzada desde cualquier superficie, incluyendo a los manipuladores, lo que hace que se produzca un cruzamiento de material contaminado con el producto en la línea de elaboración, almacenamiento, transporte e incluso preparación o elaboración  del producto para consumo. Por tanto, un producto elaborado inicialmente sin patógenos, y con una carga microbiana baja, puede llegar a recibir la contaminación tanto desde el interior de una instalación de producción, como desde el exterior de la misma. Al llegar al alimento se encuentra con unas condiciones ideales ya que existe una cantidad más que aceptable de nutrientes de alta calidad. Todo ello implica muchas facilidades de crecimiento para los microorganismos. Es aquí la utilización de ozono en cámaras de frío o salas de manipulación para mantener unos niveles de desinfección en continuo.

Dentro de las plantas de producción suelen emplearse diferentes métodos para evitar la presencia de este grupo de bacterias dentro del ambiente de las instalaciones, siendo los generadores de ozono posiblemente el mejor y más económico sistema de desinfección en continuo.

En cuanto a la caducidad de los alimentos, uno de los sistemas que más ayudan es el  envasado al vacío el cual disminuye el riesgo de crecimiento de salmonella. Otro sistema muy importante es la cadena de frío, la refrigeración adecuada de los productos durante su almacenamiento, permite que no exista una temperatura adecuada, lo que hace más difícil la multiplicación del microorganismo. En ocasiones cuando durante la época de verano se incrementa considerablemente la temperatura del medio ambiente en algunas regiones, hace más que probable que se haya producido una rotura en la cadena de frío y se aumente la el riesgo de contaminación. La importancia de la refrigeración radica en el hecho de que actúa como preventivo, es decir, el frío impide que, cuando se produce la contaminación, se alcancen los niveles adecuados para desencadenar un brote.

Además de este parámetro, es fundamental el control del ambiente interior  mediante un generador de ozono para el aire, que es la eliminación, en la medida de lo posible, de los contaminantes aerobios  existente en la atmósfera del producto.

 

El envasado al vacío  vacio  garantiza la eliminación de la mayor parte del aire que hay en el alimento, aunque siempre puede quedar una cantidad residual que posteriormente suele ser consumida o eliminada por el propio producto. En los casos en los que no hay oxígeno, el riesgo del crecimiento de salmonella en el pollo disminuye. De hecho, sin oxígeno y con unas temperaturas inferiores a 12ºC, no es esperable la multiplicación de esta bacteria.

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