Evitar Olor Corporal

El Mal Olor Corporal; Eliminacion de toxinas.

La Higiene Personal no siempre tiene que ver con El Mal Olor Corporal

El mal olor a nivel corporal, particularmente en las axilas, los pies y el área genital, es un mal que a pesar de no tener mayores repercusiones a nivel fisiológico, resulta ser bastante molesto, mostrando sus mayores perjuicios en la autoestima de la persona y en su capacidad para relacionarse con los demás. Esto es causado principalmente por la presencia de bacterias que se aprovechan de las condiciones que encuentran en este ambiente, tales como temperatura, pH, humedad y presencia de nutrientes, para proliferar en esas localizaciones. De manera natural todas las zonas mencionadas anteriormente poseen una mayor cantidad de glándulas sudoríparas en comparación con el resto del cuerpo, por lo tanto hay una mayor presencia de sudoración, hecho que facilita mucho más la colonización de estas superficies. Eventualmente el metabolismo de estos microorganismos produce una serie de gases, los cuales dependiendo de la población bacteriana se concentran y son la causa real que genera el mal olor.

Debe entenderse que el proceso de transpiración es un fenómeno natural que utiliza el cuerpo como mecanismo para eliminar toxinas del organismo y además controlar la temperatura eliminando calor en forma de vapor de agua. Para este fin, el cuerpo posee dos tipos de glándulas sudoríparas:

Las Glándulas sudoríparas ecrinas: Que están formadas por un glomérulo secretor y un conducto excretor que desembocan directamente a la superficie de la piel. Existen alrededor de 600 glándulas por centímetro cuadrado de piel, con una mayor concentración en palmas de las manos, plantas de los pies y región frontal de la cara. Segregan 1 litro al día en condiciones basales y pueden perder hasta 10 Litros en condiciones extremas.

Glándulas sudoríparas apocrinas: Las cuales desembocan en el folículo pilosebaceo saliendo al exterior su contenido junto con el sebo. Están formadas por un gran lóbulo secretor y un conducto excretor dérmico que desemboca en el folículo pilosebáceo. Estas glándulas apocrinas están en involución o poco importantes en el ser humano, son poco numerosas y se localizan en axila, periné, pubis y conducto auditivo externo. Estas glándulas son las encargadas de la secreción de las feromonas. Producen sustancias muy olorosas que son las responsables del olor característico de zonas como las axilas y los órganos sexuales. A veces estos olores corporales son muy desagradables cuando se descuida la higiene personal al mezclarse con las bacterias presentes en la piel.

El trastorno por el cual este proceso se altera se denomina hiperhidrosis, y consiste en un exceso de sudor que se produce por fallo de nuestro sistema nervioso autónomo (simpático), originando que nuestro organismo produzca más sudor del que necesita para regular la temperatura corporal. Muchas personas que presentan esta enfermedad ven afectada su calidad de vida y sienten pérdida de control sobre ella, ya que la transpiración se presenta independientemente de la temperatura y del estado emocional. Esta alteración suele iniciarse en la infancia o la pubertad y normalmente dura toda la vida. Se dice también que es hereditaria y ciertos alimentos y olores pueden afectar más a este trastorno. Esta situación favorece la probabilidad de proliferación bacteriana  en las áreas afectadas y en consecuencia la aparición del mal olor.

La utilización en la ducha de la ozonización de agua produce muy buenos resultadados en la higiene y desinfección de toda nuestra piel.

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