Evitar enterobacterias en los huevos utilizando un generador de ozono

El Lavado de huevos y la eliminación de  Enterobacterias con el uso de los Generadores de Ozono es cada día una práctica saludable en  las cocinas de uso domestico

Los microorganismos pertenecientes a este grupo suelen ser muy poco resistentes a los productos de limpieza y desinfección que de manera cotidiana se usan en el hogar, generalmente pueden crecer en presencia o en ausencia de oxígeno, aunque en los productos alimenticios, Salmonella posee una escasa capacidad de multiplicación si no existe oxígeno. Esto no supone un problema en el huevo, ya que las condiciones son totalmente aeróbicas, además los huevos, una vez que han sido lavados, presentan niveles mínimos de contaminación por bacterias entéricas.

Sin embargo, aparte de los patógenos comunes, existen más de 30 géneros dentro de la familia de las bacterias entéricas. Entre ellos podemos encontrar una gran variedad de patógenos potenciales, como Escherichia, Klebsiella, Salmonella, Shigella y Yersinia. Debido a ello, su vigilancia como un grupo total, tiene como un indicador para determinar la calidad higiénica y sanitaria de alimentos crudos, o para establecer el nivel de higiene de un proceso de producción.

Es importante tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones la presencia de bacterias de tipo entérico no significa que exista la presencia de aquellas bacterias que son patógenas. Esto ocurre porque estos microorganismos pueden ser encontrados en casi cualquier ambiente, tales como lugares húmedos, en suelos o en el agua, pero se debe considerar que en estas localizaciones es muy poco frecuente detectar la presencia de patógenos, excepto si ha ocurrido una contaminación fecal directa. Los niveles de contaminación de las heces pueden superar cifras de 100.000.000 células por gramo, a diferencia del agua, que en caso de no estar tratada, pueden encontrarse niveles de contaminación inferiores a 1.000 células por mililitro en caso de productos químicos y de mucho menos o practicamente ausencia en caso de  ozono . En las aguas potables tratadas la cantidad es mucho más baja, disminuyendo considerablemente los riesgos para la salud.

 

El microorganismo que se aisla con más frecuencia de la cáscara de huevo sin ningún es Escherichia coli, con más del 50% respecto al total y con una reiterada detección de Salmonella si existen animales portadores.  Además, en la superficie de la cáscara de los huevos no lavados con agua ozonizada se detecta la presencia de bacterias entéricas durante toda la vida comercial del huevo, aunque el nivel de contaminación sea bajo y no se detecten restos fecales en su superficie, lo anterior representa una amenaza potencial para la salud los consumidores. Esto es especialmente peligroso si tras haber tocado un huevo, o de manipularlo, se continúa entrando en contacto con otras superficies, especialmente si son húmedas, lo que facilita la contaminación cruzada a otras áreas.

 

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