Consejos de uso de insecticidas domésticos

PLAGUICIDAS ¿Qué son?

Los plaguicidas son sustancias usadas para eliminar de los cultivos todos aquellos seres que puedan afectar a su calidad y/o salubridad. Se podría decir que el sistema productivo actual no sería posible sin su uso. Aún así, representan un riesgo porque son sustancias químicas con capacidad tóxica para el (o los) organismo(s) diana, (a los que va dirigido) y para el resto de seres vivos que podemos entrar en contacto con el plaguicida. Por ejemplo, algo tan sencillo como comer un tomate directamente “de la mata a la mesa“ puede significar una intoxicación si no se ha lavado bien.

Existen unos plazos de seguridad que nos permiten comer los productos tratados con plaguicidas con una alta probabilidad de que no queden restos de los mismos o de que los restos no representen riesgos para la población. Pero es sólo éso: probabilidades y menores riesgos porque hay muchas variables que influyen en su persistencia y además la piel puede suponer con su rugosidad y permeabilidad un reservorio de esos restos.

El lavado de los productos de huerta y frutas que se consumen sin manipulación es, pués, imprescindible para asegurar aún más la ausencia total de microorganismos y de plaguicidas; en este punto es destacable la alta eficacia demostrada por el agua ozonizada en esta labor. Si se acompaña de la eliminación de las hojas exteriores y la piel será doblemente eficaz.

Consejos de utilización

El uso de los plaguicidas y en general todos los productos biocidas (según el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad: Se denominan Biocidas a aquellas sustancias activas y preparados que contienen una o más sustancias activas, presentados en la forma en que son suministrados al usuario, destinados a destruir, contrarrestar, neutralizar, impedir la acción o ejercer el control de otro tipo sobre cualquier organismo nocivo por medios químicos o biológicos) está regulado y las empresas que los usan se someten a un riguroso control para evitar los malos usos. A nivel doméstico damos esta serie de pautas que os ayuden a evitar riesgos en su uso:

Seguir las instrucciones del fabricante leyendo los consejos de uso y frases de peligro de cada envase.

No dejar los envases al alcance de menores y/o animales.

No guardarlos junto a alimentos.

Deshacernos de ellos de forma adecuada para preservar el medio y evitar accidentes. No retirar nunca sus etiquetas.

No usar sobre enseres como ropa, menaje y MENOS AÚN SOBRE ALIMENTOS.

Evitar su uso en sitios cerrados y sin ventilación.

Procurar no inhalar sus vapores y lavarse con abundante agua tras su uso.

La Unión Europea recomienda la reducción progresiva de estos productos porque son en su mayoría bioacumulables. Para éllo existe una herramienta muy útil y rentable: la prevención.

Prevención obtenida mediante:

Una limpieza de cocina y baños elevada.

El almacenamiento de los productos alimentarios envasados y alejados del suelo y en sitios frescos y secos.

Cuando existen problemas debemos buscar el asesoramiento profesional de empresas debidamente registradas para operar con productos biocidas que minoren los riesgos y obtengan unos buenos resultados

 

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