LISTERIOSIS Y SU TRATAMIENTO

Listeriosis y su Tratamiento

Debido a que la Listeriosis es una patología muy poco común en los seres humanos, no existen investigaciones prospectivas y controladas que permitan establecer el mejor tratamiento antibiótico. En la actualidad se considera que los mejores antibióticos son la penicilina o la ampicilina, ya sea solas, o asociadas a gentamicina. Se han reportado fallos terapéuticos con estos antibióticos; no obstante nunca se ha demostrado in vitro resistencia al compuesto b-lactámico utilizado. Durante el manejo de esta infección es muy importante hacer uso de dosis altas y que haya una duración adecuada del tratamiento, que deben individualizarse. En las enfermedades graves como la cerebritis o la granulomatosis infantiséptica, el inicio precoz del tratamiento es fundamental para el control de la infección. Varios estudios in vitro han demostrado sinergia de ampicilina y penicilina con aminoglucósidos. Esta asociación debe utilizarse en casos de granulomatosis infantiséptica o de sepsis neonatal. En aquellos pacientes con meningoencefalitis pueden asociarse aminoglucósidos, administrados por vía intratecal, al tratamiento base de penicilina o ampicilina.

La combinación de trimetoprim y sulfametoxazol se ha utilizado de manera exitosa en pacientes que son alérgicos a penicilinas, tomándose en la actualidad como una terapia alternativa en esta situación. El periodo apropiado del tratamiento tampoco está precisamente determinado. Tras dos semanas de terapia se han reportado recaídas en pacientes con alteraciones del sistema inmunológico. La opción más conveniente, por lo tanto, es prolongar la terapia en un lapso entre tres y seis meses en estos casos. Cuando se trata de pacientes con un sistema inmune competente, un tratamiento de dos semanas de duración parece ser suficiente en bacteriemias mientras que en el caso de ser una variante a nivel del sistema nervioso se recomienda utilizar ciclos más largos.

Cuando la infección ocurre durante el embarazo, antibióticos como Ampicilina y Gentamicina que se administran rápidamente a una paciente embarazada pueden prevenir a menudo la infección del feto o del recién nacido. Los bebes con Listeriosis reciben por lo general los mismos antibióticos del adulto, aunque una combinación de antibióticos se usa a menudo por médicos que hacen el diagnostico. A pesar de aplicar tratamiento puntual, algunas infecciones producen la muerte. Esto es particularmente probable en los ancianos y en personas con otros serios problemas médicos como enfermedades crónicas o que sean pacientes en etapas avanzadas del SIDA.

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