Evitemos La Listeria: Meningitis, lesiones en órganos, úlceras cutaneas, abortos.

La listeria puede producir Meningitis, lesiones en órgano, ulceras cutaneas, abortos, dificultades respiratorias, etc, es responsabilidad de todos actuar para no sufrir sus consecuencias .

El diagnóstico de la enfermedad conocida como Listeriosis sólo puede ser llevado a cabo de manera exitosa si se cultiva el microorganismo en un medio que contenga fluido sanguíneo, fluido cerebroespinal, o excrementos; sin embargo este último sustrato el último es difícil y posee un valor limitado. Durante el embarazo, la velocidad con la que se diagnostique la enfermedad es un factor crítico, debido a ello la prueba de sangre es la manera más fiable de averiguar si los síntomas de las pacientes son debidos a padecen de una infección por Listeria monocytogenes. Para llegar al diagnóstico correcto, es importante que inicialmente se tenga un alto grado de sospecha clínica y buscar el antecedente epidemiológico haciendo énfasis sobre todo en el consumo de alimentos sospechosos, especialmente productos lácteos, primordialmente en el contexto de pacientes inmunodeprimidos o mujeres en estado de embarazo. El cultivo de LCR (líquido cefalorraquídeo) por lo general da resultados positivo en el 40% de los casos; aunque esta cifra puede aumentar hasta el 70% en el caso de los hemocultivos. También resulta ser de gran utilidad el cultivo de líquido amniótico, la tomografía axial computada (TAC) y la resonancia nuclear magnética.

Las técnicas  aplicadas son: diagnóstico bacteriológico, histopatológico e inmunohistoquímico. La primera etapa se encarga del aislamiento y la identificación bacteriana utilizando enriquecimiento en frío y determinación de la susceptibilidad antimicrobiana del microorganismo aislado. El en el caso del diagnóstico histopatológico, su utilidad radica en su capacidad para diagnosticar la forma neural; las alteraciones histopatológicos y la detección de microabscesos indican fuertemente listeriosis del SNC. Finalmente el diagnóstico inmunohistoquímico. Sin embargo, un diagnóstico definitivo está basado en el aislamiento y la identificación de L. monocytogenes. Las muestras que frecuentemente se toman para diagnóstico en el laboratorio, para la forma neural, son liquído cefalorraquídeo, médula espinal y cerebro; los tejidos deben ser enviados frescos y fijados en formol 10%; para la forma visceral o septicémica, hígado fresco y fijado, y para la abortiva, feto y placenta.

El LCR se obtiene por punción lumbar, la muestra puede tener aspecto claro o turbio, de modo que esta particularidad no es específica y no aporta ningúna información, al igual que la pleiocitosis, que puede variar desde 100% de mononucleares hasta 100% de polimorfonucleares. Las proteínas pueden estar moderadamente elevadas y la glucosa, normal o baja (39%); cuando hay predominio de mononucleares, generalmente en el recuento diferencial hay predominio de linfocitos (> 25%). Este elemento puede ser muy útil, ya que en el caso de una meningitis bacteriana con glucosa normal se debe pensar en Listeria monocytogenes. Como ya se mencionó, la tinción de Gram es de baja sensibilidad y ayuda sólo en un tercio de los pacientes, cuando se informa como Gram variable. En la romboencefalitis el análisis del LCR puede resultar normal o discretamente alterado, lo que puede dificultar el diagnóstico.

No queremos dejar de incidir en la importancia de la prevención adoptando medidas en nuestro propio hogar para evitar que nuestros alimentos contengan listeria. Recomendamos abiertamente el uso de generadores de ozono para el lavado de frutas, verduras, carnes y pescados.

El OZONO actua de  forma contundente contra las colonias de esta bacteria y aporta tranquilidad y seguridad al hogar.

 

 

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