Ozono en depósitos de agua para evitar la Legionella

El ozono como herramienta de desinfección para eliminar la legionella en depósitos de agua.

Como ya hemos mencionado en anteriores artículos, el ozono es sumamente efectivo en la eliminación de gran variedad de microorganismos como bacterias, hongos, virus, protozoos, levaduras y esporas de bacterias y de hongos.

Hoy os hablaremos del caso concreto de la Legionella.

La Legionella es una bacteria ambiental capaz de sobrevivir en un amplio rango de temperaturas, aunque muestra su mejor desarrollo entre 30 y 40 oC, y se destruye a 70 0C. Su hábitat son los ambientes acuáticos naturales, además de diversas instalaciones de edificios, en sistemas de agua sanitaria, aires acondicionados, fuentes públicas y torres de refrigeración. Esto es especialmente peligroso en hospitales, geriátricos y escuelas infantiles, ya que la vía de transmisión es aérea y en estos espacios públicos hay mucha gente que puede contagiarse y que constituyen grupos de riesgo (niños, enfermos, ancianos, etc.)

El ozono es, en el caso de la eliminación de la Legionella, un potente desinfectante que actúa sobre los aparatos y sistemas en los que puede vivir la bacteria, eliminando y evitando su aparición y proliferación.

El ozono presenta una serie de ventajas importantes frente a la acción, el manejo, la peligrosidad y la eficacia de los agentes químicos utilizados habitualmente en el tratamiento del agua y su desinfección. Estas ventajas principales son:

ACCIÓN DESINFECTANTE:

El ozono actúa con gran rapidez sobre la materia orgánica y los agentes biológicos debido a su alto potencial de oxidación, superior con mucho al del cloro y otros productos químicos utilizados comúnmente como biocidas.

Se podría decir que el ozono actúa indiscriminadamente, ya que no se han determinado límites en el número o especies de microorganismos que puede eliminar; además no presenta efecto inhibidor reversible en los enzimas intracelulares o, lo que es lo mismo, los microorganismos no desarrollan resistencia frente a él.

Por otra parte, el ozono necesita menor concentración y tiempo de contacto que otros biocidas para lograr el mismo grado de desinfección que estos; ello es debido a su alto poder oxidante, así como a su mecanismo de acción que, como hemos indicado, no provoca fenómenos de resistencia. Asimismo, y a diferencia de otros desinfectantes, su acción es independiente del pH del agua (a niveles normales de pH, entre 6 y 9).

VENTAJAS AMBIENTALES:

Los tratamientos de desinfección con ozono no producen compuestos secundarios ni incluyen aditivos que resulten perjudiciales para el entorno: carecen por completo de impacto ambiental.

Además, este compuesto no sólo ejerce su poder oxidante sobre microorganismos y materia orgánica, sino que es, asimismo, capaz de convertir moléculas potencialmente dañinas (alcanos y alquenos, de elevada reactividad) en compuestos menos tóxicos, lo que supone un beneficio ambiental añadido.

En este aspecto, por tanto, la ozonización resulta también superior a los tratamientos tradicionales con cloro que, además del cloro residual presente en el vertido, generan productos secundarios de oxidación muy persistentes y peligrosos.

Por otra parte, la dosificación correcta de los desinfectantes clorados está en función de numerosos parámetros que no suelen tomarse en consideración al realizarse los tratamientos, resultando la cantidad necesaria de producto muy variable –y por ello difícil de determinar- en un mismo punto según se vean modificadas las condiciones del agua circulante (pH, temperatura, carga orgánica, mineralización, etc.); este hecho, unido a los fenómenos de resistencia en microorganismos a que puede dar lugar el cloro en determinados casos, hace que no resulte infrecuente la sobredosificación, con el gasto y el perjuicio a instalaciones y al medio que ello implica.

En resumen, el sistema de desinfección por ozono conduce, en lo que a impacto ambiental concierne, a una:

•Eliminación de factores de riesgo por vertido de agentes potencialmente ecotóxicos para el medio.
•Eliminación de agentes químicos reactivos para el medio.
•Eliminación del problema de gestión de envases.

VENTAJAS FRENTE A RIESGOS TOXICOLÓGICOS:

Tanto para los usuarios como para los técnicos que trabajen con ozono, éste ofrece las mayores garantías de seguridad, ya que elimina los principales factores de riesgo presentes en los tratamientos químicos de desinfección (como es el caso de los compuestos de cloro): riesgos originados por la propia toxicidad del producto, así como aquellos derivados de su manipulación, transporte y almacenaje.

Por las características del proceso de generación de ozono, la posibilidad de alcanzar niveles del gas por encima de los mínimos regulados, tanto en aire como en agua, es totalmente inexistente, por lo que el riesgo de intoxicación es nulo en cualquier circunstancia. Aun en el improbable caso de fallo mecánico de las máquinas generadoras, la consecuencia sería una disminución en la producción de ozono, nunca un aumento.

Así pues, en las condiciones de aplicación propuestas, el ozono no presenta peligrosidad alguna, máxime en el tratamiento del agua, ya que en este supuesto se utiliza disuelto, y el agua ozonizada no presenta toxicidad por contacto.

Por lo demás, debido a la inestabilidad de este compuesto, no se originan subproductos en el tratamiento, ya que el ozono se descompone rápidamente en oxígeno, completamente inocuo, por lo que en este particular no supone tampoco riesgo alguno para la salud. Este hecho supone un beneficio adicional de la ozonización frente a los tratamientos llevados a cabo con compuestos de cloro, ya que estos dan lugar, en el proceso de oxidación, a subproductos muy persistentes y peligrosos como los clorofenoles, cloraminas o trihalometanos (de probado carácter cancerígeno).

Por otra parte, al generarse in situ como hemos señalado, se hace innecesaria su manipulación, almacenamiento o transporte, lo que redunda en una disminución muy significativa de los riesgos derivados de estas actividades: irritaciones y corrosiones por contacto o inhalación, accidentes graves por vertidos de sustancias peligrosas…

VENTAJAS EN EL USO

Aparte de los beneficios ya citados de su inocuidad en las fases de manipulación y uso, y de la imposibilidad de provocar accidentes por vertido de sustancias tóxicas, la principal ventaja en su utilización es la de permitir tantos tratamientos de choque como sean necesarios en cada circunstancia, sin coste adicional alguno y sin que ello suponga ninguna dificultad en la aplicación de dichos tratamientos extra.

VENTAJAS ECONÓMICAS


El principal beneficio económico que implican los tratamientos de desinfección con ozono, es la supresión de los consumibles químicos y energéticos que precisan, respectivamente, los métodos tradicionales químicos y físicos.

A dicho beneficio deben sumársele aquellos que, por sus características de acción y aplicación, el sistema de ozonización proporciona:

•Una reducción del esfuerzo de mantenimiento de las instalaciones, en cuanto a limpieza manual de las mismas, al resultar el ozono de gran eficacia en la destrucción del biofilm y en la prevención de incrustaciones.

•Un ahorro de agua, al permitir ciclos de concentración mayores que redundan en una mayor permanencia del agua en circulación sin necesidad de purgas.

•Una reducción del gasto energético, al evitar el ozono la aparición de incrustaciones susceptibles de acumularse en los intercambiadores de calor y dificultar el proceso de refrigeración.

•El ahorro que supone la reducción de accidentes laborales y ambientales, así como el que implica el poder prescindir de locales aptos para el almacenaje de productos químicos tóxicos y el evitar el problema de la gestión de envases de dichos productos

I+D+i

http://cosemarozono.es/

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